Tribuna futbolera

Encomendarse a la remontada…

Los defensores del Santos no son tiempistas: no tienen la capacidad de anticipar alguna jugada ofensiva de sus rivales. Figueroa llega, pero lo hace más atropellado y urgido que sobrado. Abella no nació para ser defensor; lo que hace un poquito mejor es subir de vez en cuando. Lacerda no merece mención, pues Rodríguez le salva mucho las papas del fuego. Y Alanís… pues  sinceramente desde que llegó al club no se ha significado como refuerzo. Cuando la zaga lagunera lograba contener algo, era porque la pelota terminaba rebotando en ellos de manera accidental. El principal peligro para el Santos es interno: el que le genera su propia línea defensiva.
Al Santos no lo pudieron salvar los de arriba: Oribe jugó bien, pero no tuvo alguna pelota a modo y Quintero no liquidó con alguna pincelada magistral. Escoboza anduvo revolucionado, pero fue más velocidad que claridad. Ayer sucedió lo que algún día tenía que suceder: Se presentaron, como casi siempre, los serios errores defensivos, pero esta vez no aparecieron los bomberos de arriba para apagar el incendio provocado por los de abajo. Lo primero no es nuevo (lo de la defensa) pero uno no se imagina que lo segundo suceda: que se esfumen los letales atacantes.
Pachuca no es lo mismo que América. Desde el inicio del partido se notó. Los de Enrique Meza tienen mucho, mucho oficio. Saben con la pelota y mantienen un equilibrio desde la defensa hasta el ataque. Su medio campo es productivo y reproductivo. Además saben contener. Y hablando de contener: considero que Ribair no debió salir del campo; estaba conteniendo bien, con fuerza. Luego Caixinha metió a Calderón, que no sé todavía qué diablos sigue haciendo en el Santos (el disparo al travesaño no lo salva). Para rematar sacó a Salinas, que no estaba haciendo nada maravilloso, pero el portugués terminó por dejar huérfano el medio campo de su equipo.
Ingresó Cejas, que es garantía de que no pase nada. Entiendo en el fondo a Pedro, porque sabía que necesitaba anotar un gol, pero pues encomendarse a ciertos personajes del equipo… como que no es retributivo. Lo de ayer no es definitivo, pero parece que el cielo está muy nublado para el Santos. No se anotó como visitante y eso pesa. La cuesta es dura, pero quedará siempre el TSM y el espíritu de las remontadas que bien ganado tiene el Santos. Pero, otra vez: Pachuca no es el América que se vino a entregarse a Torreón. Santos requiere un partido perfecto.