Corredores a fondo

La voluntad humana

La vida nos concede la oportunidad de elegir el cómo enfrentar los momentos de alegría y los momentos de dificultad. El tiempo nunca detiene su marcha por lo que está en cada uno de nosotros en optar como queremos vivir cada momento de nuestra existencia.

Esta columna la estoy escribiendo en mi querido Durango ya que decidí viajar para apoyar a un gran amigo en su lucha en contra del cáncer y el inicio de un movimiento que él ha iniciado para crear una conciencia sobre esta terrible enfermedad y el reunir recursos económicos a beneficio del Centro de Cancerología infantil.

Este par de días me ha dejado grandes enseñanzas y he comprobado como la voluntad humana no tiene limitaciones para seguir adelante pese a las dificultades o a los obstáculos que puedan presentarse en el camino.  

El amor nunca deberá ponerse solo  al servicio de nuestro ego  para conseguir riquezas o alcanzar provecho personal.

El Amor va siempre en dirección de los demás y se olvida de uno mismo.

Todos necesitamos ayuda de los demás; pero también todos podemos ayudar a quienes encontramos  en el camino. Cada uno necesitará algo distinto, pero puedo estar seguro de que a todos podemos  dar algo de nuestro tiempo.

¡Correr es vida, disfruta cada momento que Dios nos regala! 

luis.hernandezm@milenio.com