Corredores a fondo

Fatiga extrema

En artículos anteriores he tratado temas sobre el cuidado que se debe tener en la programación, dosificación y especialmente en evitar alto volumen de kilometraje; es frecuente que reciba opiniones contrarios en especial de quienes se quedaron atrapados en la metodología del siglo pasado.

El caso de Ryan Hall la esperanza del maratonista blanco de desplazar a los corredores africanos de los pódium de los principales maratones internacionales es un claro ejemplo de que por consecuencia directa de entrenamientos extremos y agresivos su cuerpo fue víctima de la fatiga extrema provocando que sus niveles de testosterona cayeran muy por debajo de lo normal.

Como lo publica el NY Times: Toda historia también tiene un inicio. Ryan comenzó a correr cuando tenía 13 años y no tardó en destacar convirtiéndose en campeón nacional de 5,000 metros (13:16:03). Desafortunadamente se salto la progresión natural que tendría que haber respetado como atleta. Muchas fueron las voces que le aconsejaron a no dar tal paso y recordarle que las altas cargas de entrenamiento podían dañar su salud ya que desde los 17 años Ryan sumaba más de 160 kilómetros a la semana.

Con 33 años Ryan hall se ha retirado y ha dejado de hacer lo que más le apasionaba por sus niveles de testosterona crónicamente bajos. La misma que le impide recorrer en la actualidad más de 20kilometros a la semana.

Este es sólo uno de tantos ejemplos de atletas que han pagado un precio a costa de su salud por una mala planeación y ambición desmedida. Hya que estar atentos para no caer en el error de descuidar la armonía entre cuerpo – mente – espíritu.

¡Animo, corre buscando felicidad y salud!


@trainer_oficial