Corredores a fondo

Dosificar esfuerzo en los días de calor

Durante los meses de verano, el calor y la humedad son enemigos prácticamente imbatibles para los corredores de medio fondo y fondo; debido al calor medioambiental, los atletas tienen evidentes dificultades para continuar con el esfuerzo físico.

En los climas calurosos, especialmente con altos niveles de humedad, la temperatura corporal suele elevarse hasta niveles peligrosos y es posible desarrollar enfermedades causadas por el calor o en el peor de los casos llegar a un golpe de calor, que es un síndrome grave que se produce por una falla de la termorregulación ante una sobrecarga térmica. El organismo claudica en disipar cantidades adecuadas de calor, subiendo la temperatura a más de 41oC, produciendo un fallo multiorgánico.

Las temperaturas altas provocan además un aumento en los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire que agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

El hombre es un ser homeotérmico, su temperatura se mantiene entre estrechos márgenes, por lo tanto la dosificación del esfuerzo es un aspecto fundamental cuando se entrena o compite  bajo condiciones extremas con temperaturas por arriba de los 30oC para no poner en riesgo la salud.

Lo ideal es ajustarse a una estrategia conservadora corriendo a un paso por debajo del potencial real, realizar una correcta hidratación, frecuentar lugares sombreados o acudir a gimnasios con bandas sin fin y salir a entrenar en los horarios en que la temperatura no sea tan elevada. 

 

luis.hernandezm@milenio.com