Las “chicas” del padrino

Un "show" muy bien planeado

Desde que se concretó el duelo entre Floyd Mayweather vs. Conor McGregor las opiniones a favor y en contra no se hicieron esperar. Y es que ver sobre el ring a un boxeador contra un especialista en artes marciales mixtas daba mucho qué pensar.

Ya con la cabeza fría era evidente que más allá de toda la habladuría de ambos personajes, que Money tenía casi dos años en el retiro, el combate no estaba parejo, máxime que se iba a regir bajo las reglas del pugilismo. Eso sí, las bolsas garantizadas para ambos eran una tentación a la que no se podía decir que no.

Mayweather quería poner fin a una sobresaliente carrera en el boxeo y superar la marca de 49-0 del gran Rocky Marciano, mientras que el irlandés iba por la sorpresa y demostrar que era mejor atleta que Floyd. Obvio toda esta palabrería era parte del show, en el cual el boxeador estaba arriba en las apuestas 4-1, muy moderadas para lo disparejo de la contienda.

Y llegó el momento de la verdad. Más de 14 mil personas acudieron, mas no llenaron la Arena T-Mobile de Las Vegas. McGregor ilusionó durante tres rounds, fue al frente, tomó la iniciativa y conectó en varias ocasiones a su escurridizo rival. Pero a partir de ahí, al europeo se le acabó el gas y Floyd aprovechó para ir hacia adelante y dominar a placer la “pelea”, la cual fue parada por el réferi en el décimo round.

Money se fue contento por su 50-0 y 300 millones de dólares más en su cuenta, Conor satisfecho por su actuación, también con 100 millones en el bolsillo, y los promotores felices, pues aunque la arena no se llenó, los costos de los boletos propiciaron una taquilla millonaria, y con miles de Pagos Por Evento vendidos.

A sus 40 años, Mayweather dijo que ahora sí esta fue su última pelea. Seguirá en el boxeo en otra faceta, mientras que McGregor, quien dignificó a las MMA, continuará siendo la gran figura del UFC.

Todos felices y contentos. Sin duda, fue un show muy bien planeado. 

luis.gutierrez@milenio.com  
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