Las “chicas” del padrino

Almeyda no cumplió su palabra

La semana pasada escribía que a pesar de su pobre temporada, el Guadalajara se mantenía con posibilidades reales de meterse a la Liguilla, máxime que en el papel el calendario que le restaba no lucía tan complicado.

Sin embargo, el fin de semana Chivas perdió en casa ante Veracruz, lo cual combinado con otros resultados ahora sí pone prácticamente al Rebaño con un pie fuera de la fiesta grande. Pero el problema no es que Guadalajara haya perdido otra vez en casa, de hecho suma cuatro derrotas en su estadio en el presente torneo a cambio de ninguna victoria, sino que los tapatíos enfrentaron a los veracruzanos con un cuadro plagado de jóvenes, ocho para ser exactos, a cambio de solo tres titulares habituales: Jair Pereira, Isaac Brizuela y Alan Pulido.

Obviamente Almeyda quizo darle descanso a la mayoría de sus piezas para tenerlos frescos y descansados para el partido de esta noche en Nueva York, donde visitan al Red Bulls en la vuelta de la semifinal de la Concachampions.

Y está bien que Chivas piense en este torneo, pero tampoco puede un club de la grandeza de los rojiblancos echar por la borda la Liga, cuando insisto, las matemáticas aún les daban para meterse a la Liguilla. Es más al término del juego contra América en la fecha 10 el mismo Pelado dijo textual: “Hay muchas cosas positivas y otras por corregir, pero mientras den los números seguiremos luchando hasta el final”. ¿Y luego?

Muchos seguidores del Rebaño expresaron su molestia en las redes sociales, y tienen razón. Chivas debió pelear con lo mejor que tenía ante Veracruz. ¿Cuidar a tus jugadores, descansarlos? Por favor, hoy en día el futbolista profesional de cualquier Liga en el mundo debe estar preparado físicamente para jugar dos partidos a la semana.

En fin, ahora más le vale a Almeyda que Chivas no solo avance a la final de la Concafaf, sino ser campeón. De lo contrario, los fans del Guadalajara se sentirán doblemente frustrados.

luis.gutierrez@milenio.com 
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