Las “chicas” del padrino

Chivas, de campeón a sotanero

Esa fue la cabeza de la nota que se publicó en La Afición el domingo, en la que se hizo alusión a la derrota del Guadalajara 0-1 ante Puebla. Y es que sí, el conjunto dirigido por Matías Almeyda terminó la Jornada 5 en el último lugar de la tabla general con tres puntos, producto de solo tres empates. Sí, el actual campeón de Liga y Copa del futbol mexicano no camina, no ha ganado en el Apertura 2017 y no está jugando bien.

¿Se deben preocupar sus miles de seguidores? Por supuesto, porque el conjunto rojiblanco no es ni la sombra del cuadro que apenas en mayo dio la sorpresa y se impuso a los Tigres para ganar su doceava estrella. Además, Almeyda ha perdido esa humildad en las derrotas cuando reconocía las carencias de su equipo, cambiando su discurso y descargando culpas hacia el arbitraje, que si bien es cierto no ha estado atinado en los partidos del Rebaño, sus yerros no han sido la única causa para no haber conseguido todavía alguna victoria.

Es una realidad que si un equipo no tiene el tiempo suficiente para trabajar y hacer una buena pretemporada, la condición física y el ritmo futbolístico tardará más en fluir y llegar a su mejor nivel, y eso le pasó al Guadalajara en este receso, amén de que las lesiones se apoderaron de varios jugadores y otros estuvieron concentrados con la selección en la Copa Oro.

Pero eso fue en las primeras dos jornadas. Ya en los tres partidos más recientes, el Pelado ha contado con plantel completo (salvo Alan Pulido que está fuera todo el torneo por la lesión en el brazo).

De ahí que ya no hay excusas. Chivas debe cerrar filas y trabajar el doble de lo normal para salir del sótano y paulatinamente volver a pelear los primeros lugares. Ya no hay que culpar al arbitraje, un equipo grande debe sobreponerse a eso y más. Lo bueno, es que dentro de las bondades del sistema de competencia, con dos o tres triunfos, el Rebaño puede meterse a la pelea. 

luis.gutierrez@milenio.com
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