Las “chicas” del padrino

Ganarán los Halcones

Para la definición del Super Bowl LI se miden dos equipos ofensivamente muy poderosos, aunque con estrategias o planes de juego diferentes.

Atlanta, campeón de la NFC, se presenta como el equipo más explosivo de la Liga. Un ataque que no se cansa de hacer puntos y que además posee muchísimas armas para desequilibrar a la defensiva rival. Matt Ryan, candidato indiscutible a MVP de la Liga, quiere redondear la mejor campaña de su carrera dándole a los Halcones el primer título en su historia. El egresado de Boston College es un quarterback que ha madurado, y sobre todo ya no comete errores, lo cual es muy importante en un partido de esta índole. Además, tiene un vasto número de receptores, donde no solamente destaca Julio Jones. De hecho, en todo el certamen 15 jugadores diferentes de Atlanta recibieron al menos un pase, y 13 llegaron a las diagonales.

De igual manera, el coordinador ofensivo, Kyle Shanahan, quien por cierto quiere despedirse de la organización como campeón, involucra muy bien en el ataque a Devonta Freeman y Tevin Coleman, quienes conforman uno de los tándems de corredores más explosivos de la Liga.

El lado débil de los dirigidos por Dan Quinn radica en la defensiva, que si bien no destaca entre las mejores del circuito, es oportunista y quita balones importantes. En la campaña interceptaron 12 envíos y recuperaron 10 ovoides.

Del lado de los Patriotas, qué más se puede decir que no sepamos de la gran mancuerna que han conformado Tom Brady y Bill Belichick, quienes esperan convertirse en el primer QB y en el primer head coach con cinco anillos de Super Tazón en la historia.

La virtud de Brady es la excelente ejecución y lectura que tiene en el campo. Es certero, inteligente y suele no equivocarse. Eso sí, se molesta y desespera cuando lo presionan, que es algo que deberá hacer la defensiva de los Halcones. La capacidad de Tom hace que el resto de la ofensiva mejore su nivel, y si no que le pregunten a Chris Hogan, James White y Malcolm Mitchell, elementos sin mucho nombre, pero efectivos en el campo.

A diferencia de los Halcones, la defensiva de Nueva Inglaterra es muy competente, fue la mejor en puntos permitidos de la Liga, suele permitir muchas yardas, pero se cierra en zona roja, y al igual que la de Atlanta, también sabe robar balones.

Mi pronóstico es que ganará Atlanta por menos de 10 puntos, su formidable ataque seguirá siendo imparable, y con ello les alcanzará para levantar el primer trofeo Vince Lombardi de su historia.