Las “chicas” del padrino

Demasiado bonito para ser realidad

Fueron tres años de ilusiones, de satisfacciones, de sentirnos otra vez muy orgullosos de nuestro basquetbol; sin embargo, el sueño se convirtió en pesadilla cuando esta semana los "brillantes" directivos mexicanos dieron por terminada la relación con el coach Sergio Valdeolmillos, responsable sin duda del efímero resurgimiento de este deporte en México.

Una pena por donde se le quiera ver, y es que el entrenador español, quien se hizo cargo de la selección previo a los Juegos Panamericanos de Guadalajara, había realizado un gran papel al frente del Tricolor, conformando un grupo unido, competitivo y con buenas posibilidades de alcanzar mejores resultados en los eventos que se venían.

Con un equipo armado al cuarto para las 12, ganó la medalla de plata en los Panamericanos, se coronó brillantemente en el FIBA Americas 2013, obteniendo el pase al Campeonato Mundial, luego de 40 años de ausencia. Apenas hace unos meses celebró el título en el Centrobasket, mismo que le otorgó el boleto para los Panamericanos del próximo año y para el Preolímpico que se celebrará en Monterrey en 2015, en el cual México tenía muchas posibilidades de obtener uno de los dos lugares en disputa para los Juegos, evento al que no acude desde Montreal 1976, y apenas hace unos días calificó a la segunda ronda en el Campeonato Mundial. Excelente desempeño, ¿o, no?

Pero el "gravísimo error" de Valdeolmillos, según los directivos, fue no haber presentado un informe sobre la actuación de México en el Mundial. Vaya argumento tan estúpido para cesar a quien había regresado a nuestro basquetbol a niveles de protagonismo, al menos en nuestro continente.

La realidad es que a los hombres de pantalón largo no les cayó nada bien que Sergio y varios jugadores mexicanos levantaran la voz y les sacaran sus trapitos al sol, denunciando falta de apoyo en las concentraciones, una muy mala logística y que el propio entrenador tuvo que pagar de su bolsa el sobrepeso en los viajes, amén que en el Mundial el señor Modesto Robledo jamás se acercó para otorgarles las cortesías a las que tenían derecho cuerpo técnico y jugadores y mucho menos para siquiera preguntar qué les hacía falta.

A través de un comunicado, Sergio Valdeolmillos informó que la Federación aún le debe parte de su salario de este año, independientemente que él tenía contrato hasta 2015, evidentemente los federativos dicen que no le deben nada. ¿Ustedes a quién le creen?

Jugadores como Gustavo Ayón y Lorenzo Mata ya externaron su molestia por tan ridícula determinación; de hecho, el nayarita, el líder del equipo, no sabe si regresará a la selección. Por cierto, los directivos amenazaron a los jugadores que si hablaban de más, iban a ser vetados para que no pudieran jugar en la LNBP, la liga en la cual juega la mayoría. Qué poca.

Por cierto, en lugar de Valdeolmillos, fue presentado Bill Cartwright, ex basquetbolista de los Toros de Chicago, y quien un día antes del anuncio había venido como embajador de la NBA a presentar el partido del 12 de noviembre. Nuestros brillantes directivos se le acercaron, y así directo, le ofrecieron el equipo a un hombre que no sabe nada de nuestro basquetbol, que al cuestionarlo no tenía idea que se debe conformar un equipo para los Juegos Centroamericanos de noviembre, y quien dice que él pasará la mayor parte del tiempo en su casa de Chicago. Se oye bien, ¿no?

Es una pena que los hombres de pantalón largo insistan en querer ser ellos los protagonistas, aun tomando esta clase de decisiones, llevándose entre las patas el desarrollo del basquetbol mexicano.

Ni modo, fue bonito mientras duró, gracias señor Valdeolmillos.

Espero sus comentarios:

luis.gutierrez@milenio.com

twitter@LuisE_Gutierrez