Las “chicas” del padrino

A-Rod y Brady, dos tramposos muy queridos

Vaya situación la que se vive en estos momentos en el deporte estadounidense, por una parte, Álex Rodríguez se convirtió en el cuarto jonronero en la lista de todos los tiempos, aunque su trayectoria, al igual que la de Barry Bonds, está empañada por haber consumido esteroides; asimismo, Tom Brady, ganador de cuatro anillos de Super Bowl, está envuelto en una investigación en la cual podría ser uno de los culpables en el polémico caso de los balones desinflados durante el Juego de Campeonato de la AFC ante los Potros de Indianápolis.

Lastimosamente, en ambos casos no existe otro calificativo que el de exitosos, pero tramposos, y al menos para quien esto escribe ya no son dignos de compararse con los mejores de sus respectivos deportes, con todo y que presuman números y campeonatos para hacerlo. O ¿por qué creen ustedes que Marc McGwire, Barry Bonds y Pete Rose, con todo y sus brillantes récords y estadísticas no han sido elegidos al Salón de la Fama de Beisbol?, la respuesta es muy sencilla, los tres faltaron a la ética, honestidad y limpieza del deporte al consumir, los primeros dos, sustancias prohibidas, mientras que Rose se involucró en el mundo de las apuestas.

A-Rod conectó el jueves el cuadrangular 661 de su carrera, batazo con el que superó al legendario Willie Mays, ubicándose en el cuarto lugar de todos los tiempos en este departamento. Como el juego ante Baltimore se jugó en Nueva York, los fanáticos de los Yanquis (no todos) aplaudieron la hazaña del dominicano, quien apenas esta temporada regresó a la actividad tras ser suspendido una campaña por haber ingerido sustancias prohibidas, lo cual negó en su momento.

Así, que al igual que Bonds, el total de bambinazos con los que termine Rodríguez en su carrera, deberá estar acompañado por un asterisco.

Con Tom Brady, las cosas han tomado una dimensión inesperada, y es que parecía que el escándalo por el “Deflategate” no pasaría a mayores, pero el informe presentado esta semana por el investigador Ted Wells, puso el nombre de Brady en el ojo del huracán, pues en una parte de su reporte se lee: "hemos concluido que es más probable que Tom Brady estaba al menos al tanto de forma general sobre las actividades inapropiadas".

Y es que en su momento, el famoso quarterback de los Patriotas declaró no saber nada sobre los balones desinflados, declaración que ahora lo pone contra la espada y la pared. De acuerdo con ESPN, el reporte de la NFL asegura que "es más que probable" que Jim McNally, responsable del vestidor de árbitros, y John Jastremski, asistente de utilería de los Patriotas, se hayan involucrado en un "esfuerzo deliberado por retirar aire" de los balones luego que fueron examinados por el árbitro. Estas dos personas admitieron haber hablado con Brady al respecto.

Con todo ello, se espera que la NFL tenga mano dura y aplique una sanción ejemplar para Tom Brady, se habla de una suspensión que puede ir de 1 a 8 partidos e incluso hasta ¡una temporada completa!

Es una pena que un quarterback con tantas facultades como Brady recurra a este tipo de acciones para sacar ventaja, cuando en su momento se demostró el potencial y talento de Nueva Inglaterra para ganar cuatro Super Bowls.

Saquen sus conclusiones, pero para mí estas dos “figuras” del deporte son unos tramposos.