Las “chicas” del padrino

El futuro de Dallas sin Romo y Bryant

Después de haber realizado una pretemporada completa por primera vez en muchos años, Tony Romo se alistaba a vivir una gran temporada, ya sin molestias en la espalda que tanto lo han aquejado.

El duelo inaugural frente a Gigantes demostró que pese a las dos intercepciones sufridas (aunque ambas les pegaron primero en las manos a sus receptores), Antonio Ramiro estaba listo para llevar lejos a los Vaqueros, escuadra que sorprendentemente lució bien a la defensa, unidad muy criticada en los últimos años. Los Cowboys ganaron dramáticamente gracias a un pase de Romo a Witten en los últimos segundos.

Sin embargo, el triunfo le costó muy caro a los de la estrella solitaria, y es que su estelar receptor Dez Bryant se fracturó un hueso del pie derecho, lesión que lo mantendrá fuera de 10 a 12 semanas.

El domingo pasado otra vez la defensiva de los Cowboys dio un gran partido al limitar a la poderosa ofensiva de Filadelfia, de hecho DeMarco Murray apenas contabilizó ¡2 yardas terrestres! Pero los focos de alerta se prendieron en la organización cuando en el tercer cuarto y tras sufrir una captura Tony Romo no se levantó. Se dolía del hombro izquierdo, salió del juego antes de confirmarse que se había fracturado la clavícula izquierda. Al otro día se dijo que no requería cirugía, pero se perdería 8 partidos. Es decir, si todo sale bien regresará hasta fines de noviembre o principios de diciembre.

De ahí que los Vaqueros se la jugarán de entrada con Brandon Weeden, jugador que el año pasado abrió y perdió un juego con Dallas y cuya marca como titular en la NFL es de 5-16, de no responder echarían mano de Matt Cassel, a quien obtuvieron el martes tras un cambio con los Bills.

Yo le voy más a Cassel, pero bueno hay que darle su oportunidad a Weeden.

Si la defensa vaquera mantiene el nivel, la presión sobre Weeden o Cassel será menor y tendrían más posibilidades de éxito. Para ello, la ofensiva necesita correr más el balón, que entre Joseph Randle y Darren McFadden acumulen 25 acarreos por partido.

El panorama es de incertidumbre en Dallas, pues sin Romo y Bryant, más sin Romo, la ofensiva luce muy debilitada. Ganar 4 de los 7 juegos que les vienen los mantendría en la pelea, esperando la recuperación, sobre todo, de su quarterback titular.

Espero sus comentarios.

luis.gutierrez@milenio.com

@LuisE_Gutierrez