Las “chicas” del padrino

Ganar: El cómo ya no importa

Después de vivir una fase de grupos y unos octavos de final de muchos goles, con algunos partidos muy bien jugados y de ida y vuelta, los cuartos de final dejaron mucho que desear, toda vez que los equipos ponderaron el resultado, dejando de lado las formas para conseguirlo, lo cual para muchos es lo que cuenta, y para otros, entre los que me incluyo, sí importa.

De los encuentros de cuartos, quizá el Francia vs Alemania fue el menos malo de todos, con unos germanos que lograron el gol al minuto 13, mismo que obligó a los franceses a arriesgar un poco más, y aunque de la mano de Benzema tuvieron oportunidades de igualar los cartones, mucho se le criticó a Didier Deschamps meter tan tarde a Giroud, mientras que los alemanes apostaron a sentenciar el partido a través del contragolpe.

Del Brasil-Colombia, ahí quedará la imagen de Luiz Felipe Scolari, pidiéndole al árbitro que pitara el final del partido, cuando los colombianos estaban volcados sobre la portería de Julio César. Es una pena que el peor Brasil de los últimos años esté en semifinales cuando ha lucido como un conjunto mezquino, poco lucidor, con Neymar (ya fuera del certamen) como su único referente de peligro de tres cuartos de cancha hacia el frente, y en donde Thiago Silva y David Luiz, defensas de gran calidad, se han constituido en las figuras de la verdemarelha. Patético.

Y Argentina no se queda atrás, pese a que por primera vez en su historia ha ganado los cinco primeros partidos de un Mundial, los dirigidos por Sabella han quedado mucho a deber, dependiendo enormidades de lo que haga o deje de ser Messi, el gran futbolista que no tiene quién lo acompañe al frente, y eso se ha traducido en una selección albiceleste poco vistosa, que mete un gol y se repliega y apuesta al contragolpe, como lo hizo ante Bélgica.

Y terminamos con Costa Rica, el llamado equipo cenicienta del torneo, que jugó ante Holanda a no perder, replegado, buscando algún contragolpe, o una pelota parada para hacer daño, con mucho orden defensivo y teniendo en Keylor Navas, su portero, a su gran referente. Muchos alabaron lo conseguido por los ticos, lo cual desde luego es un gran mérito, pero en cuartos nada más les faltó poner el camión atrás. Cuestión de gustos, pero yo no comulgo con este estilo de juego.

Ojalá que los duelos Brasil vs Alemania y Argentina vs Holanda, respondan a las expectativas y a la grandeza histórica de sus selecciones.

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@LuisE_Gutierrez