Las “chicas” del padrino

Difícil, pero lo gana Seattle

La edición XLIX del Super Bowl a jugarse este domingo en Glendale, Arizona, luce por demás pareja, pues se miden los dos mejores conjuntos de la temporada, y aunque la misma situación se dio en 2014, cuando se enfrentaron Seattle y Denver, y los Halcones Marinos apalearon a los Broncos, esta vez la dupla que conforman el genio estratégico que es Bill Belichick y el quarterback Tom Brady, de los mejores en la historia, pueden hacer que este Juego Grande sea muy interesante de principio a fin.

Las apuestas en Las Vegas no tienen a un claro favorito, en algunos lugares Seattle está arriba, y en otros Nueva Inglaterra, pero en cualquiera de los casos sólo por un punto, mientras que las altas y bajas oscilan entre 47.5 y 48.5 puntos.

Los Patriotas se han convertido en una de las franquicias más exitosas de los últimos tiempos, el hecho de que jugarán su sexto Super Bowl en 14 años y octavo total, habla del gran trabajo que ha realizado Belichick. Y ni qué decir de Brady, quien se convertirá en el quarterback con más apariciones en el Súper Tazón y en el segundo jugador con seis Super Bowl en la historia, igualando a Mike Lodish. De igual manera, Brady espera unir su nombre al de Terry Bradshaw y Joe Montana como los mariscales de campo con cuatro anillos en su carrera.

Una derrota de los Pats, los pondrá a la par de los Broncos como los equipos con más derrotas en el Súper Domingo (5) y para Brady sería su tercer descalabro al hilo en este partido.

Pero por supuesto que Nueva Inglaterra tiene con qué hacerle daño a la defensiva número de la Liga. Y es que hoy en día no hay head coach que prepare mejor un partido que Bill Belichick, ya la ejecución y los detalles del juego son otra cosa, pero en estrategia, nadie como él, y si no que le pregunten a Cuervos y Potros, sus víctimas en estos playoffs, y quienes no pudieron descifrar las formaciones y jugadas sorpresas que les mandó Nueva Inglaterra.

Las 21 victorias de Belichick en postemporada significan la mayor cantidad para un entrenador en los anales de la Liga, en tanto, no hay quarterback con más triunfos en playoffs que Tom Brady (20).

Seguramente el plan de juego de los Foxborough se basará primero, en correr el balón con LeGarrette Blount, quien ha sido una gran adición al esquema ofensivo de los Patriotas, y después el carrusel de pases cortos, pero efectivos con Rob Gronkowski, Julian Edelman y Brandon LaFell. Brady no puede darse el lujo de quedarse mucho tiempo con el balón, pues seguramente la defensa de Seattle estará toda la tarde encima de él.

No olviden que Nueva Inglaterra promedió 29.3 puntos en la campaña, la cuarta mejor marca de la Liga, mientras que Seattle lideró la NFL en puntos permitidos con 15.9, fue la mejor en defensiva total (267.1 yardas por juego) y en defensiva contra el pase (185.6 yardas). De hecho, los Halcones Marinos han liderado la Liga las dos últimas temporadas en yardas totales aceptadas y las más recientes tres en puntos permitidos.

Por su parte, las huestes comandadas por Pete Carroll, quieren convertirse en el primer equipo que gana dos Super Bowls consecutivos por primera vez desde que los Patriotas lo hicieron en las ediciones XXXVIII y XXXIX. Pero celebrarlo no será fácil

Los Seahawks no han jugado en playoffs al nivel que lo hicieron en el cierre del certamen, y aunque a pesar de todo han ganado (se quitaron una desventaja de 16 puntos contra Green Bay en el Juego de Campeonato), si mantienen esa tendencia Nueva Inglaterra no los va a perdonar.

Los Halcones Marinos necesitan corren bien el balón, que Marshawn Lynch preocupe a los profundos de Patriotas, para que después Russell Wilson pueda sorprender con su read-option, o con sus pases hacia sus no tan famosos, pero sí efectivos receptores: Luke Willson, Jermaine Kearse y Doug Baldwin.

Wilson se convertirá en el pasador más joven (26 años, 64 días) en capitanear dos Super Bowls y el primero en abrir dos Súper Tazones en sus primeras tres temporadas. Además, sus 36 victorias en campaña regular y seis en playoffs, son la mayor cantidad para un quarterback en sus primeros tres años en la NFL. Su precisión y efectividad no es tan buena como la de Brady, pero su elusividad y capacidad para correr el balón son un arma muy importante en el ataque de los Halcones Marinos.

Pero donde creo yo se puede definir el partido, es con lo que haga o deje de hacer la defensiva de los Seahawks, en la victoria sobre los Packers el trabajo de esta unidad fue vital en el regreso ganador. Al coordinador Dan Quinn le gusta que su gente sea muy agresiva y que provoque e intercepte balones, son muy buenos para presionar al quarterback, ni qué decir de su secundaria y su grupo de apoyadores encabezado por Bobby Wagner es de lo mejor de la Liga. Para este duelo el líder del perímetro, Richard Sherman, tenía una molestia en el codo, al igual que Earl Thomas en el brazo, pero estarán en el campo; habrá que ver si están al cien por ciento. Sherman suma dos intercepciones en esta postemporada, una en cada juego.

Finalmente, ojo con los equipos especiales, el año pasado Percy Harvin enterró a Denver con su regreso anotador de kickoff en el tercer cuarto; y ahora Julian Edelman es un peligro con Nueva Inglaterra. En pateo, Steven Hauschka (Seattle) es más confiable que Stephen Gostkowski.

Después de todo este análisis no queda más que dar mi pronóstico:

La defensiva de Seattle será un dolor de cabeza para los Tom Brady ganarán el segundo Super Bowl de su historia.

Marcador: Seattle 26-20 Nueva Inglaterra.

Mándenme su pick.

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