Aquí, en corto…

Lo que pasa en Las Vegas… ¿se queda en Las Vegas?

¡Tengo que reconocerlo! Y ahora también debo aceptar que la semana anterior aseguré que se daría una de esas peleas que solo ocurren entre mexicanos: encarnizada, sangrienta y donde el orgullo juega un papel más importante que la técnica y la calidad. Me equivoqué, pues.

Tengo que decir, mis dos entusiastas y ávidos lectores, que aquí su charro negro de confianza esperaba más de una pelea que fue vendida como la mejor de los últimos tiempos, como la batalla épica que los aficionados esperábamos. Lo que nunca alcancé a visualizar, fue la contundencia de lo que llamo el ‘Factor Junior’.

Ese ‘Factor Junior’ del que hablo, es el que se le presenta a alguien que ha tenido todo, incluso la sobreprotección de su padre.

Ese factor es el que hace que te importe poco la profesión, sin la preocupación de arrastrar el prestigio del nombre que tu progenitor se encargó de llevar a los más altos niveles del boxeo.

Ese factor es el que hace que te subas a un ring a no tirar golpes, a no responder de manera profesional, solo esperando cobrar 6 millones de dólares para seguir en el desmadre.

Y créanme que no se trata de hacer leña del árbol caído, pero no se puede andar por la vida poniéndote hasta el cepillo, después de haber dado un espectáculo tan bochornoso y por el que muchos pagaron fuertes cantidades de dinero.

Para acabarla de joder, ¡hasta video se dejó tomar como evidencia de ese profundo valemadrismo que lo ha caracterizado desde siempre! Y para empeorar el ambiente, todavía sale su esposa a justificar ese comportamiento, argumentando que fue víctima de las circunstancias y que, además, ¡lo engañaron como a un chino! ¡No me jodan!

Les aseguro que no soy nadie para juzgar lo que hace cualquier deportista de alto nivel y tampoco me preocupa lo que hagan con su vida privada.

Simplemente opino que no se puede ser tan poco profesional como para no medir las consecuencias de los actos, y ese factor es el que hace que le busques justificación a todo, tratando de encontrar, además, culpables en el entorno.

Ya después de la derrota, pensar en el retiro no sería una mala idea para el junior más junior de todos los juniors.

Por lo menos de esta forma no estaría expuesto a este tipo de escándalos y tampoco le tendría que rendir cuentas a nadie. A final de cuentas queda probado que los que pasa en Las Vegas… ¡no necesariamente se queda en Las Vegas! 

Twitter: @AzconaMilenio