Aquí, en corto…

Hasta el último resquicio

Para ser concretos, no existe una acusación penal formal en contra del futbolista y seleccionado nacional Rafael Márquez; sin embargo, el pasado miércoles, sus bienes han sido incautados por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaria de Hacienda, debido a que ha sido incluido en una lista de la OFAC como presunto integrante de un grupo de lavado de dinero al servicio del narco.

Para que ustedes, mis tres ávidos y entusiastas lectores, se den una idea de lo que esto significa, la lista OFAC fue creada en los años noventa como parte de una ley de emergencia, promulgada mucho tiempo antes, esto con el fin de detectar actividades delictivas y presuntas amenazas contra Estados Unidos provenientes de otros países. Lavado de dinero y narcotráfico son considerados como parte de éstas amenazas y, entonces, toda posibilidad de defensa se hace burocrática, aunque no imposible.

Entonces, ¿qué tan probable es que el Departamento del Tesoro de USA haya cometido un error al incluir a Rafa Márquez en esa lista?

De acuerdo al representante del partido republicano en México, Larry Rubin, es muy improbable. Y eso lo asegura porque dice que esta lista viene respaldada por una amplia y estricta investigación de agencias de inteligencia financiera estadounidenses.

Ante todo este alboroto por lo mediático que resulta ser Rafa Márquez, me intriga mucho leer que algunos medios y redes sociales ya lo crucifican y lo sentencian como culpable sin tener un argumento sólido para sostener tal aseveración.

Como lo dije primero, esto no es un juicio penal, es un procedimiento administrativo que deberá ser solventado por el mismo jugador para comprobar su inocencia.

Y así, leyendo todo esto, me vienen a la mente y de golpe las temidas preguntas: ¿al fin el deporte en México ha sido alcanzado por la mano del narco? ¿Acaso esa última línea que creíamos limpia ha sido penetrada? ¿Se acabó la última oportunidad que tenían muchos jóvenes en condición de pobreza, de salir adelante y prosperar por medio de una actividad honesta como se supone es el deporte?

Y es que en un país como el nuestro, que se construye a base de corrupción, ignorancia, intolerancia, indiferencia y desigualdad, entres otras exquisiteces, el deporte era el último rincón que nos quedaba para respirar aire puro. El último resquicio, pues.

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