Aquí, en corto…

Y seguimos comprando humo

De antemano estoy consciente, mis tres ávidos y entusiastas lectores, que me van a llover mentadas de madre por lo que voy a escribir, pero aun así les digo que no estoy aquí para complacer a nadie y mucho menos respondo a algún interés ni traigo una agenda oculta.

Con antelación comenté en un programa de radio que la selección mexicana no iba a ganar por más de un gol a Panamá y también aseguré que no iban a ganar en Costa Rica. Y créanme que no es que uno tenga boca de profeta ni mucho menos, pero al parecer soy de los pocos que me doy cuenta que el nivel de la selección mexicana está jodido y que con eso nos espera un papelón en el Mundial de Rusia 2018.

Todos vieron una mejoría en el rendimiento de la selección, pero creo que no ven que Guillermo Ochoa fue el mejor jugador de México y que los salvó en más de tres ocasiones de goles cantados. Cuando tu portero es la figura, entonces algo no está funcionando bien.

Desafortunadamente en la mente del colectivo se impone el hecho de que México este tempranamente calificado al Mundial, pero no importan las formas. Entonces en mi particular forma de ver las cosas, el problema no es que nos quieran vender humo y espejitos, sino que nosotros estaremos eternamente dispuestos a comprarlos a cambio de ilusiones que nunca se cumplirán. 

Y desde ahorita los estoy viendo quejándose amargamente por la misma historia de siempre y por los fracasos constantes. Les juro que ya vi a todos los aficionados esperanzados por un triunfo, diciendo una vez más que se pierde como siempre, pero esta vez creo que no será jugando como nunca.

Aquí, su Charro Negro de confianza detesta ver a Decio De María diciendo que se va por buen camino, pero peor me revienta y revuelve el estómago observar a Guillermo Cantú con cara de perdonavidas y contestando con fastidio a cualquier reportero que osa preguntarle sobre el bajo rendimiento de la selección. El nivel de soberbia del tipo es simplemente insoportable y no entiendo la razón de su actitud cuando a todas luces se nota que no tiene idea de lo que hace. Fue un jugador mediano y como directivo resultó peor.

Y no dudo que al terminar el Hexagonal, México culmine en primer lugar, pero insisto que eso no servirá de nada si no hay autocrítica y la voluntad de hacer las cosas de mejor forma.

Al final, los directivos seguirán vendiendo humo porque ese es su negocio. Lo lamentable es que siga habiendo muchos que se los compran.

Twitter: @AzconaMilenio