Aquí, en corto…

¿Cuál cultura física?

En los Estados Unidos Mexicanos tenemos desde 2013 una Ley de Cultura Física y Deporte, a la que el presidente Enrique Peña Nieto realizó por decreto las últimas reformas en junio de 2016.

En términos generales, esta ley tiene por objeto el fomento, desarrollo, promoción y protección de la cultura física y el deporte, a la que todos los nacionales sin excepción, tenemos derecho.

Tiene, además, como noble objetivo, incentivar la inversión del gobierno y empresa privada, esto como un medio esencial para erradicar la violencia en un país bastante aquejado por el bajo nivel de educación, el alto índice de ignorancia y una severa dosis de valemadrismo que, a la larga, son los que generan la mayor parte de la violencia.

Hasta ahora y así en el papel, todo esto que acabo de decir suena muy bonito, ¿verdad?

Sin embargo, en nuestro país es una falacia, una mentira vil, a la que nadie le da importancia, porque somos, además, un pueblo jodido y poco solidario.

¿Quién se puede preocupar por fomentar deporte, cuando las necesidades primordiales no pueden ser satisfechas? ¿A quién le importa si un federativo de cualquier disciplina deportiva roba, se hace eterno en su puesto y se da la gran vida a costa de nuestro dinero? ¿Quién sabe que existe una ley que nos protege para desarrollarnos físicamente?

Aún recuerdo en mi lejana infancia y adolescencia, cuando existían profesores especializados en deporte, con amor por su profesión y que además eran egresados de una Escuela Superior de Educación Física.

Entonces, las escuelas de gobierno tenían la obligación de impartir un determinado número de horas a la semana esta disciplina, por igual las escuelas particulares, y entonces por lo menos debían tener un área determinada para la práctica del mismo.

Con el crecimiento desproporcionado de la población y el cinismo de los gobiernos que han ido pasando, hoy las escuelas, que es donde empieza todo, ni siquiera tienen la obligación de tener un área para la práctica deportiva.

Si bien les va a nuestros pobres niños, apenas tienen espacio para salir a estirarse a un pasillo; esto, por cierto, provocado por la corrupción que permite que cualquier hijo de vecino obtenga una licencia para abrir una escuela a nivel educación básica y media.

Por supuesto que esto merece un análisis más profundo que prometo realizar, pero mientras me quedo con la pregunta en el aire… ¿Cuál cultura física?

Twitter: @AzconaMilenio