Aquí, en corto…

De mala planeación y culpas ajenas

Antes que cualquier cosa quiero decirles, mis tres ávidos y entusiastas lectores, que nunca he conocido personalmente a Rodrigo Ares de Parga. De hecho, cuando supe de su posible llegada en sustitución de Jorge Borja, me extrañó mucho que un grupo de socios del conjunto se opusieran a su nombramiento, argumentando que no es universitario de cepa y que además no tiene arraigo con la comunidad de la UNAM.

Particularmente esto me sonó un poco a los que, sin una razón de peso, dicen que Juan Carlos Osorio debería largarse solo por ser un técnico extranjero y no entender la idiosincrasia del mexicano. Xenofobia pura, que le dicen.

El caso es que, si no me equivoco debido a mi avanzada edad, yo recuerdo a este personaje durante la administración de Arturo Elías Ayub, desempeñándose como Director de Operaciones, aunque no tengo idea si lo hizo bien o mal.

¿Qué puede salir mal si viene de una administración que se manejó de excelente forma, obteniendo un bicampeonato para la UNAM? ¿Qué puede ser negativo si este carnal fue parte del equipo que negoció con Hugo Sánchez para que llegara como entrenador? ¿En verdad será posible darle en la madre a un equipo que Jorge Borja, Alberto García Aspe y otros ya dejaron muy jodido?

Éstas y otras preguntas se agolparon en la mente de este, su Charro Negro de confianza, que además escuchó y vio con buenos ojos el proyecto de cantera que Ares de Parga quería retomar para que Pumas recuperara la grandeza tomada por otros como Pachuca, Chivas y Atlas. ¡Invertir 100 millones de pesos en una casa club sonaba maravilloso!

Aquí la cuestión fue que yo no entendí de qué clase de canteranos hablaba Ares de Parga, pues los que actualmente tiene Pumas son de 26 años promedio de edad y debutaron hace mucho tiempo. Supongo que en su creativa mente mañana llamará a Luis García, Claudio Suárez o Miguel España, pues a final de cuentas son canteranos, ¿no? ¡Qué carajo!

Y para colmo de males trae a un técnico que, si bien jugó con Pumas, no tenía ni la experiencia ni el reconocimiento que otros han tenido, pues fue con Cruz Azul donde vio pasar su mejor época. ¿Quieren más? ¿Qué les parecen las contrataciones de Joffre Guerrón y de Mauro Formica, petardos probados en Cruz Azul y Tigres?

No cabe duda que los últimos directivos de Pumas llegan con aparentes buenas intenciones, pero en su actuar todo lo hacen mal. Con Paco Palencia solo vemos a otro inocente pagando por culpas ajenas. Así es la vida en el futbol mexicano.

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