Aquí, en corto…

¡Y con ustedeeeees, Ricardoooo La Volpeee!

Por lo menos así es como hacen su presentación los comediantes, previo a su rutina. Y créanme mis queridos  dos lectores que no es nada personal contra el “simpatiquísimo” entrenador, pero sus declaraciones rayan en lo desproporcionado, hasta convertirse en humor involuntario. Que si los árbitros ayudaron a Tigres; que nadie dice nada cuando a él lo perjudican —¿se fijan cómo siempre habla en primera persona?; que le dan más importancia a él que al América; que para él los resultados no hablan de nada; que el funcionamiento es en lo que se fija; si lo mencionan es para atacarlo; no se reconoce su gran labor en la que  generó un solo título... Y así podría seguir.

El caso es que ahora, además, La Volpe ha renunciado al postulado que lo caracterizaba: salir a proponer y a buscar el juego, sin medir los riesgos y sin importar que le anoten buscando marcar más. Pero para acabarla de arruinar, defiende su “novedoso” estilo defensivo y especulativo, retando a cuanto reportero lo cuestione, argumentando que nadie sabe nada de futbol o por lo menos no más que él.

Esta semana en la que figura el Clásico aumentó la presión y entonces declaró cuánto se le ocurrió para defenderse ante los cuestionamientos a su trabajo. La realidad es que seguramente él sabe que no lo está haciendo bien y ya no encuentra la forma de arreglarlo.

Ya lo dije una vez y lo reitero: Ricardo La Volpe tiene algún problema con sus equipos y después de un determinado tiempo se le rompe el vestidor y se viene en picada. Le ha pasado siempre y eso en mi opinión, es lo que NO le ha permitido convertirse en un exitoso técnico. También su enorme soberbia y antipatía han ayudado. El sábado en la noche, en caso de que América pierda, ya lo veré justificando su actuación con alguna de sus típicas salidas, culpando y haciendo responsables a todos, menos a su propio actuar. ¡Seguirá vendiendo humo, pues!

Y en vista de que Guadalajara va como local y está en su mejor momento, yo pienso poner mi dinerito en ellos, confiando en que La Volpe va traicionarse a sí mismo, jugando a no jugar nada. Al tiempo. 

Twitter: @AzconaMilenio