Aquí, en corto…

¿Qué carajo pasa con el América?

No hace falta generar mucha polémica en torno a un equipo que por sí mismo genera la suficiente como para mantenernos entretenidos por días. Muchos casos hemos visto y leído a lo largo de la historia acerca del poco nivel que siempre han mostrado las directivas en turno, tomando decisiones que lastiman la dignidad de muchas personas.

Salidas abruptas de jugadores; directivos y entrenadores cesados de un día para otro sin la más mínima explicación, solo dejando entrever que las instituciones siempre están por encima de los intereses de cualquier persona. Una cantaleta que de tanto escucharla ya suena a las mejores frases de cualquier político para justificar sus constantes estupideces.

¿En realidad esta era la forma adecuada de darle un final digno a Ricardo Peláez? ¿Era necesario cortar de tajo su administración, sin permitirle siquiera la posibilidad de conseguir un campeonato más con el América? ¿Es correcto patearle humillantemente las nalgas a alguien que trajo cuatro campeonatos y gloria a un equipo odiado por más de la mitad del país? ¿Qué hizo Ricardo para provocar así su despido inmediato, aun cuando su empresa argumenta renuncia irrevocable? ¿Un comunicado a dos renglones es la forma justa de salir de una institución?

En mi opinión, mis dos entusiastas y ávidos lectores, es un hecho que a Televisa no le gustó que Peláez diera entrevistas a otros medios como ESPN y Fox Sports, anunciando su salida al final del torneo. Y entonces de la manera más desleal, el América le “agradece” de esta forma al presidente deportivo más exitoso de los últimos años. ¡Qué poca madre!

Lo peor del caso es que ante lo ocurrido hoy, nunca sabremos las verdaderas razones de la salida de Ricardo. Televisa siempre se ha encargado, de alguna manera u otra, de callar y abusar de todos aquellos a los que han echado por la puerta de atrás. Leo Beenhakker, Antonio Mohamed, Cuauhtémoc Blanco y ahora Ricardo Peláez son solo algunos que se vienen a la cabeza de éste, su charro negro de confianza.

Podrá decirse que Ricardo se agrandó y se volvió soberbio y prepotente, pero es innegable que bajo su administración el América tuvo logros importantes, mismos que a su directiva le importaron un carajo a la hora de determinar su salida de forma inmediata.

¿Y todavía se preguntan por qué los odia tanta gente?

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