Aquí, en corto…

¿Justicia o migajas?

Como seguramente ya todos hemos visto, el pasado lunes se dio a conocer la candidatura tripartita para organizar la Copa del Mundo de futbol de 2026. Como ustedes sabrán, mis dos ávidos y entusiastas lectores, México, Canadá y Estados Unidos fueron en bolita a pedir por una oportunidad de mostrarle al mundo lo que son capaces de organizar.

Después de dos años de dimes y diretes, cuando todo supondría festejo y diversión, nos cae como balde de agua fría la terrible noticia de que nuestro saleroso país solo albergará diez partidos y de la primera fase, sumando por ahí de lástima alguno de octavos de final.

¿Cómo es posible que solo nos echen migajas? ¿De quién carajo fue la idea de aceptar dádivas? ¡Maldito Decio de María va peor que la campaña de Josefina Vázquez Mota, cayéndose a pedazos en popularidad! ¿Qué nadie tuvo los tamaños suficientes para negociar más partidos? ¡Pos si nosotros somos los de la tradición futbolera! ¡Inepto Guillermo Cantú se dobló ante el poderío de los gringos cual Malinche moderna! ¡Esto es una humillación y una burla!

El hecho es que no nos hagamos tontos: México no tiene la capacidad económica para albergar un mundial por sí mismo y los campeonatos mundiales los hacen las empresas que involucran su dinero en el futbol, además de la FIFA. ¿Para qué tantos gritos y sombrerazos? ¿Para qué tanto nacionalismo absurdo, si no se tiene la infraestructura? Podrá resultarles doloroso, malinchista y hasta mamón, pero, díganme, ¿cuáles de nuestros estadios superan a los de USA?

Tal vez si viviéramos en un país donde la corrupción, la desigualdad, la justicia y la correcta aplicación de la ley existiera, otro gallo nos cantaría. Por ahora, el gobierno no tiene, no puede y no debe respaldar una candidatura así, habiendo muchas cosas más importantes que resolver. Entonces, pues nos tendremos que aclimatar o nos tendremos que “aclichingar”, como bien versa el refrán popular, con los diez juegos que nos tocaron.

Así, en mi particular punto de vista, la justicia por tradición no existe. De haber sido así, Atenas debió albergar los Juegos Olímpicos del centenario; sin embargo, no se le otorgaron por su entonces poca capacidad de organizarlos. Atlanta tenía más dinero para ser sede y al final eso es lo que pesó en la decisión. ¡Billete mata todo, pues! ¡Pregúntenle al jodido que quiere ligar en un antro! 

Twitter: @AzconaMilenio