Aquí, en corto…

Futbol y heterodoxia

No sé a ustedes, mis dos ávidos y entusiastas lectores, pero a mí el hecho de que alguien quiera inventar múltiples complicaciones sobre algo tan simple como es el deporte, específicamente el futbol, me parece tarea estéril y me genera estrés traumático. Yo recuerdo cuando de niño jugaba en la liga del seminario mayor y ya en mi lejana juventud en la liga interclubes, que los entrenadores nos inculcaban que mientras más sencillo y divertido, mejor era el resultado al final. ¡Y entonces crecí con esa idea!

Y me queda claro que no soy un manejador experto en las cuestiones tácticas y técnicas que domina un entrenador preparado, pero si estoy consciente de lo que me gusta del futbol. En ese tenor, estoy seguro que no me gusta, y además me provoca coraje, molestia y comezón, el estilo y planteamiento de Juan Carlos Osorio con la selección nacional.

Y no quiero ir muy lejos, pero en mi vida he visto muchos entrenadores exitosos y nunca, pero nunca jamás vi a alguno tan metódico y heterodoxo como Osorio. Me tocó disfrutar a José Antonio Roca, a Raúl Cárdenas y a Nacho Trelles. Internacionalmente vi lo que hicieron Johan Cruyff, Vicente del Bosque, Frank Rijkaard, José Mourinho y más recientemente a Pep Guardiola. Todos ellos haciendo del futbol la cosa más simple y no por ello la menos vistosa.

Entonces viene a la mente de este, su Charro Negro de confianza, la pregunta que seguramente muchos de ustedes también se hacen: ¿qué carajo le pasa a Osorio que piensa que haciendo esas rotaciones obtendrá éxito? ¿Qué ha ganado con ese tipo de metodología y estudio? ¿Siquiera ha sido campeón alguna vez en su vida? ¿Alguien ha visto que un equipo gane algo, jugando con una alineación diferente en cada ocasión? ¿Brasil, Alemania, Italia, Argentina o España jugaban así antes de ser campeones del mundo? ¡Obvio no y siempre mantuvieron una alineación titular!

Y seguramente muchos pensarán que soy un mamón amargado por decirlo, pero en mi opinión esto no va por el camino correcto y el más claro ejemplo es el resultado ante Nueva Zelanda. Ahí el carácter de los jugadores fue el que sacó a flote a un equipo que se vio desubicado, desconcertado y sin rumbo.

Seguimos en el mismo nivel de CONCACAF y ahí tristemente, los resultados avalan la labor de Osorio. Resultados con bajo nivel a la larga nos pondrán en nuestro lugar.

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