Sobre la mesa: ¿Fue o no un espejismo el doblete de Chivas el semestre pasado?



Juan Carlos Zúñiga
juanzu45@hotmail.com • twitter@JC_Zuniga

El fracaso de Chivas está consumado, el martes en penales se terminó una temporada para el olvido, que los mantiene con muchas dudas de cara al próximo año. El lugar 15 de la división de ascenso dejó fuera de la Copa Mx al actual campeón del torneo. Responsables hay muchos, pero, ¿quién pagará las consecuencias de este terrible semestre?

Hoy parece que el ser campeón de Liga y Copa fue lo peor que le pudo suceder a Chivas, los jugadores se echaron a la hamaca, Almeyda, quien funge como el mánager general decidió que los refuerzos no eran necesarios, creyó que la inercia del título provocaría que el Rebaño fuera protagonista de este Apertura 2017 y sobre todo la SOBERBIA, eso que ni el técnico, directivos y jugadores pudieron controlar. Claro, venían de vencer a Tigres en la final y con ello orquestar el doblete, todo lo tenían bajo control, sin embargo, en el verano algo sucedió y el equipo perdió la brújula.

Para muchos el doblete fue un espejismo, quizá obra de la casualidad y muy buena suerte del Guadalajara o ¿cómo se explican lo que les sucedió en estos meses? Jorge Vergara, quien recientemente cumplió XV años al frente de Chivas tiene que hacer un análisis serio de lo que quiere para este equipo, le urge ponerle un jefe a Matías y reforzar a esta escuadra, comenzar a creer más en las fuerzas básicas y sobre todo, convencer a una de las aficiones más grandes y exigentes del país que Chivas será de nueva cuenta un animador de nuestro futbol mexicano.



David Medrano Mora
aureliomedranomora@gmail.com • twitter@deividmedrano

Para quedar campeón se necesita algo más que suerte, y Chivas el semestre pasado tuvo suerte y carácter para buscar primero la Copa y después la Liga. En la Copa enfrentándose en fase eliminatoria a equipos de ascenso y en la Liga llegando a la final sin haber ganado las series de cuartos y semifinales. Hoy, estando en el día a día de Chivas, les puedo decir que el menos responsable es Matías Almeyda, la directiva no lo apoyó con refuerzos, y los jugadores se la creyeron de más, y empezaron a festejar, tanto que hasta el momento las fiestas continúan y la responsabilidad de ser campeón les quedó grande a muchos jugadores. Sus fiestas cambiaron, ahora no son tontos para salir a exhibirse, hoy arman sus festejos en privado. "Esto me indigna, mí me da bronca", fueron las palabras de Almeyda después de la eliminación ante el Atlante, en clara referencia a los jugadores que parece no sienten los colores de Chivas, igual que su directiva, como José Luis Higuera, que después de ese juego subió un video con la playera de los Potros de Hierro, pagando una apuesta, mostrando poca sensibilidad para la situación que pasa su equipo. Hoy Chivas y sus resultados le dan fuerza a las bromas del futbol mexicano, que dicen que sin el árbitro no pueden. Las circunstancias les favorecieron para el bicampeonato, esas mismas circunstancias que hoy la directiva y los jugadores no han buscado mejorar.



Carlos Contreras Legaspi

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi

Sí, lo escribí hace unos días en este mismo espacio.

Nadie le puede quitar mérito a la gran final que jugó el Guadalajara ante Tigres. Los dos partidos fueron planteados de forma brillante y la entrega de los jugadores bastó para superar a un plantel mucho más experimentado.

Pero Chivas no fue, ni cerca, el mejor equipo de la temporada pasada, solo el que se administró mejor en las fases de eliminación directa y es algo que probablemente no planeó Matías Almeyda, pero se dio, su equipo estuvo en su mejor momento a la hora buena.

Para este semestre no planearon, no buscaron refuerzos de reparto, jugadores de bajo perfil, pero con experiencia que pudieran ayudar a este equipo, plagado de jóvenes, durante las primeras jornadas, donde bastaba con sumar cinco o seis puntos más para seguir peleando por estar en la Liguilla.

Sabían que vendrían las bajas por convocatoria a selección, que con la carga de trabajo las lesiones serían normales. La directiva falló en el draft, desgastaron la relación con un cuerpo técnico que logró regresar a la gente de Chivas a la tribuna y ahora es momento de hacer una operación para sanar todo lo que se rompió en pocas semanas.

La llegada y continuidad de Almeyda fue lo mejor que pudo pasarle al Guadalajara. Será una pena que termine tan pronto.



Enrique Beas
vonbeas@gmail.com • twitter@enriquevonbeas

Qué pedazo de insensatez de mis compañeros, del medio y de los colegas reventaderos y gana followers al querer decir que el doblete (único en la historia moderna de nuestro futbol) fue un accidente de las Chivas. Hablar así de fácil es peligroso para la credibilidad del gremio. Nadie tendría ni debería negar el rotundo y vergonzoso fracaso del Rebaño este semestre, pero el proyecto de Almeyda fue ganando terreno desde que llegó. Nadie puede olvidar ese título contra los grandes Tigres, así como esa Copa donde eliminó al Monterrey repleto de figuras en la semifinal, donde Chivas jugó con su cuadro alterno. El accidente es más bien este semestre debido a la soberbia de sus jugadores, directivos y de una narrativa del Pelado poco contundente para generar más hambre al Guadalajara de títulos, sumado a la pésima planificación y las sonadas lesiones, pretemporada corta por seleccionados, dieron como resultado ser el hazmerreír de estos meses. Es sencillo entender la crítica: a un campeón NO se le puede permitir lo que sucedió el martes contra un equipo del ascenso; pero creer que fueron un accidente los logros en un futbol tan democrático como el mexicano es un ejercicio de polémica barata. Si no, basta ver cuántos proyectos han quedado fuera después de un título, o por ejemplo en la Copa reciente solo Chivas ha repetido, y si le sumamos los 40 torneos cortos donde apenas existen dos bicampeones #abusados. ¡Bienvenidos, bienvenidos! A las horas más endebles de un semestre del terror y de unas Chivas muertas en otoño.



Heliodoro Hinojosa
heliodoro.hinojosa@multimedios.com • twitter@heliodoroh

Chivas hizo la demostración exacta de cómo destruir un castillo de oro en 6 meses tras fracasar en la Liga y Copa luego de haber conseguido el doblete hace un semestre. No voy a justificar a Matías Almeida y menos a José Luis Higuera, que mucha culpa tienen por permitirlo. Chivas se convirtió en un jolgorio y ellos lo sabían. La fiesta, las bebidas y mujeres en exceso son el común denominador de lo que terminó hundiendo a la mayoría. Me acuerdo de Chivas y vienen a mi memoria imágenes más allá de la cancha. Pulido y sus viajes en avión privado, no digo que esté mal, pero es de lo que más me acuerdo; el último accidente donde su prioridad no fue Chivas, sino una noche de juerga. Olvidó la recuperación y algo más importante: año mundialista.

Carlos Salcido y sus videos prohibidos.

Me cuentan de Orbelín y su otra vida más allá de Chivas, un talento puro con una belleza que lo distrajo un poco más allá de lo normal. Perdieron todos el enfoque de lo que es Chivas y no les dio tiempo de recuperarlo, ya era demasiado tarde. De Higuera, pasando por Matías y contando a cada uno de los jugadores comparten una responsabilidad tan grande. Hicieron de Jalisco la fiesta más grande del país y se olvidaron de competir.

El pastor perdió el control, por eso se quiere ir.