Sobre la mesa: ¿Cuál es el balance de la selección mexicana de Juan Carlos Osorio tras los 21 puntos conseguidos en el Hexagonal?


Juan Carlos Zúñiga
juanzu45@hotmail.com • twitter@JC_Zuniga

Los números no mienten, Juan Carlos Osorio realizó una eliminatoria mundialista casi perfecta, solamente con una derrota. Estuvo cerca de romper el récord de puntos de la zona, además ganó en Columbus, donde era casi imposible vencer a USA; lo hizo en Honduras, donde México no conseguía resultados positivos desde hace 24 años. El colombiano fue construyendo un camino limpio para acceder a la Copa del Mundo. Sin embargo, la selección mexicana sigue generando dudas de cara al Mundial, el estilo de Osorio no termina por convencer, las rotaciones, los futbolistas fuera de posición, los cambios de esquema de un partido a otro, nos hacen suponer que México tendrá en Rusia un papel similar al de anteriores mundiales. Hasta el momento la selección no ha tenido un partido redondo en la era del colombiano, solo destellos contra Uruguay en la Copa América Centenario y ante Portugal en la Confederaciones, los demás juegos han sido de un nivel muy bajo, con pocas ideas, predecibles al cien por ciento, con errores defensivos y ofensivos que a lo largo de dos años no ha podido corregir.

La famosa generación dorada merece un entrenador que no haga inventos y que logre sacar lo mejor de los futbolistas que tiene a su cargo, tristemente eso no sucederá e iremos al Mundial de la mano de Osorio, que tiene más pecados que virtudes como técnico. Ojalá me equivoque, pero el panorama para Rusia 2018 no se ve muy alentador.



David Medrano Mora
aureliomedranomora@gmail.com • twitter@deividmedrano

La selección mexicana nos da un sentimiento de dudas, más que de claridad, las dudas que son también parte de la vida de los jugadores de esta selección, al no saber si van a ser titulares u “opciones tácticas”.

México calificó caminando, como tenía que ser, como históricamente sucede (lo del Chepo fue algo más que extraordinario), y la afición, más que entusiasmada, muestra en redes sociales la clara animadversión a Osorio. Un ejemplo, el “#fueraosorio”, que se volvió tendencia en internet.

México no tiene una identidad en la cancha, pocas veces en este proceso hemos visto un equipo que juegue tan bien al futbol que nos deje satisfechos, y mientras no tengamos eso, el Mundial y su exigencia nos puede decir adiós más pronto de lo que pensamos.

Las derrotas ante Chile (Copa America) y Alemania (Confederaciones) le dejaron a Osorio la enseñanza de no salir goleado, eso nos comentó a los periodistas en la conferencia previa al juego ante Trinidad y Tobago en San Luis. Perfecto, se la compro, pero entonces, ¿no se aprendió nada más para en verdad hacer una diferencia en este próximo Mundial?

Ojalá que sí, por el crecimiento de nuestro futbol.

Porque eso de la rotaciones, eso sí es lo único que identifica a este proceso.



Carlos Contreras Legaspi

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi

La única constante en la selección nacional de Juan Carlos Osorio es la incertidumbre. Los primeros 30 minutos de la visita en Honduras, México tuvo profundidad, ligaban pases y alcanzaban línea de fondo como en la jugada que deriva en el primer gol de Oribe Peralta. Luego fue un desastre, se volvió a fallar a la hora de ajustar sobre la marcha.

El Guillermo Ochoa brillante del primer tiempo iba a durar poco con una línea de tres defensores que se pierde con cualquier pase filtrado. Oswaldo Alanís, Néstor Araujo y Hugo Ayala fueron víctimas del mal que ha costado las goleadas en los partidos importantes, les cruzan las líneas con gran facilidad y queda el uno a uno ante el portero constantemente.

Ya en el verano, entre el talento de Alfredo Talavera y la falta de capacidad del Chris Wood para hacer más goles, se evitó el fiasco.

El colombiano se queda en el banquillo hasta Rusia o más allá, meses suficientes para replantear muchas cosas, hacer una concentración larga, trabajar el acompañamiento y la automatización.

De igual manera, parar con tantos cambios en la alineación, porque de nada sirve ser el primer clasificado de la zona, planear la logística antes que nadie y tener casi un año para preparar el primer encuentro, si para el segundo todo ese trabajo se olvidará con nueve cambios en el equipo titular.



Enrique Beas
vonbeas@gmail.com • twitter@enriquevonbeas

Cuando ponemos en perspectiva los 21 puntos de la eliminatoria y como primer lugar de Concacaf nos pueden cegar muy fácil. Quiero ser lo más claro posible y lo menos tendencioso para tratarle de explicar a usted que el profe, metodólogo Juan Carlos Osorio no cumplió con lo mínimo necesario para presumir un balance positivo en las eliminatorias. De las 6 selecciones en el Hexagonal final, en esta edición de las últimas 4 se da el peor rendimiento promedio de sus participantes en puntos obtenidos. A eso le sumamos que nunca ha repetido un cuadro inicial y el bajo rendimiento siempre en el segundo juego de cada Fecha FIFA, da como resultado que Osorio terminó como primer lugar de una eliminatoria bastante pobre de nivel y con más dudas que buenos momentos de futbol, donde en muchos juegos se pidió la hora y se acabaron las goleadas de otros tiempos. Creer que vamos en el camino correcto solo por aguantar un proceso nos podría llevar a la tragedia, misma que nos ha acompañado con el colombiano al ser goleado por Chile y Alemania. Con estos mismos jugadores se compitió contra Croacia, Brasil en casa y Holanda sin ser exhibido de principio a fin, y miren que hoy contamos con un par de futbolistas más hábiles a esta base como Corona y Lozano. ¡Bienvenidos, bienvenidos! A la hora de la verdad, a hacer un análisis serio, FUTBOLÍSTICO de esta selección Osorista, que no convence a nadie más que a Decio y a Cantú. #abusados.



Heliodoro Hinojosa
heliodoro.hinojosa@multimedios.com • twitter@heliodoroh

Me sorprendió la respuesta en San Luis, no tenían conocimiento de que podían romper marcas históricas como equipo y de manera individual, poca ambición por ser, y relajados por una calificación a Rusia 2018. Podías convertirte en el mejor de todos en el Hexagonal final superando a la Costa Rica del 2001 dirigida por Alexandre Guimarães y se esfumó, superar la marca de Ricardo La Volpe en el 2005 y ayudar al tan golpeado Juan Carlos Osorio a igualar a un histórico como Nacho Trelles, y tampoco se pudo. Y ya ni hablar de invicto: una falta de ambición por ganarlo todo. La selección de Juan Carlos Osorio trata de crear, innovar y cambiar, cuida al ser humano y lo respeta, no quiere que nada se salga de control, pero no todo está en manos del colombiano. La Selección de los directivos tiene salvado el negocio, saben que los europeos deben estar pues son más vendibles que cualquier otro a pesar de ser suplentes en el Viejo Continente. La Selección (los jugadores) tienen cerrado el círculo, el grupo europeo se sabe respetado por su DT, y difícilmente veremos que alguno sea sacrificado a pesar de exhibiciones ridículas o riesgos contra la portería mexicana por fallas individuales descaradas. La ambición en cada grupo ronda por caminos separados, son 3: el sueño de Osorio (quinto partido), el sueño del jugador (estar en el Mundial) y el sueño directivo (el negocio ya se cocinó).