Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Algo que se menciona en las columnas de opinión relacionadas con el fallecimiento de Fidel Castro, sobre todo cuando se habla de los beneficios de la Revolución Cubana, tiene que ver con la estructura de desarrollo deportivo y que ha dado grandes resultados, tanto en campeonatos mundiales como en Juegos Olímpicos, aún con deserciones masivas de su capital humano, tanto de atletas como de entrenadores. En los noventa y la primera década de este siglo se dieron los mejores resultados en Olímpicos, teniendo en Río de Janeiro su peor resultado desde Múnich 1972 con 11 medallas, cinco de ellas de oro. En aquellos juegos en Alemania ganaron ocho preseas con tres de oro, mientras que en Barcelona 1992 llegó la mejor cosecha de su historia con 31 medallas y 14 de ellas doradas, el 46 por ciento de las medallas que México ha obtenido en su historia. Cuba en esos Juegos se ubicó en el quinto lugar, solo por debajo de equipo unificado (la antigua Unión Soviética), Estados Unidos, Alemania y China.

Basaron el modelo en la formación y capacitación, apoyados por Rusia y Alemania Democrática, según me platicó uno de los pilares del desarrollo deportivo en su país, el finado doctor Arístides Lanier, quien además fue de los primeros expertos que emigró a México como parte del convenio que suscribió la Conade en los tiempos de Raúl González. Estos profesionales lograron tropicalizar su experiencia en esos países y diseñar el modelo de desarrollo para su situación, logrando bases firmes, situación que no hemos hecho en México, aún con la cantidad de técnicos cubanos que han pasado por nuestro deporte y algunos chinos en los últimos convenios internacionales, recordando otros que hemos tenido desde los Olímpicos de México 1968, nuestra mejor participación relacionada a las medallas.

Conocí Cuba participando competitivamente como atleta, regresé como entrenador y luego como dirigente, tres facetas diferentes, pero en las que siempre volví sorprendido por el alto compromiso para estar en el mejor nivel posible, aún y cuando tuvieran carencias, por supuesto desde nuestra propia perspectiva, como podría ser en mi deporte la natación, agua caliente, un gimnasio equipado, material deportivo y otros elementos que supondríamos esenciales para llegar a la élite. Lo que nunca faltó fue la visión de a dónde querían llevar su deporte, con verdadera planeación y con capacidad de ajuste derivadas de su situación económica; es por ello que siempre me consideré un admirador de su modelo, el cual han sufrido para mantenerlo y se ve quizá aún más complicado que pueda repuntar en el corto plazo. ¿Ustedes qué piensan?

Facebook: rotterjm
twitter@jmrotter