Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

A casi 22 años de su fundación, la Olimpiada Nacional, el evento multideportivo que promueve el deporte competitivo en los niños y jóvenes del país, parece vivir su proceso de ajuste más grave en su historia. En el pasado se han cancelado deportes, se han eliminado categorías, se han modificado sedes con muy poco tiempo, quizá problemas de gestión y organización, pero finalmente el evento siempre ha salido avante, con entidades que mantienen las primeras posiciones como Jalisco, Nuevo León y Baja California, así como otras con avances muy interesantes como el Estado de México, la Ciudad de México, Guanajuato, Sonora, Querétaro, sumando aquellas que se mantienen a media tabla y otras que de plano no han podido establecer una línea de desarrollo o que enfocan sus esfuerzos en pocas disciplinas, con resultados sobresalientes.

Buscar un equilibrio entre el talento que participa en la fase final de la Olimpiada Nacional y aquellos que logran el máximo rendimiento deportivo en eventos de clase mundial resulta un verdadero reto. ¿Cuál es la fórmula? ¿Cuántos participantes hacen un campeón olímpico o mundial? ¿Cuántos para formar un equipo protagonista en deportes de conjunto? ¿Será el mejor modelo de desarrollo o habrá otro? Ciertamente, este evento le ha dado crecimiento al deporte en México en las disciplinas del ciclo olímpico, incluyendo aquellas que solo son convocadas en Juegos Centroamericanos y Panamericanos. Deportes que antes solo se practicaban en el centro del país, hoy cuentan con infraestructura y atletas de clase internacional en otras entidades.

Cara e ineficiente, lo ha sido y sin duda puede ser mejor, espero que la Asamblea del Sinade encuentre el camino para seguir adelante con este importante evento deportivo, asegurando que se cumplan los objetivos de su existencia. Soy de los que piensan que han sido más los beneficios; sin embargo, no se justifican si no se complementan con la estrategia que debe prevalecer para el desarrollo del deporte en el país, con todos los actores de la gestión deportiva coordinados. Lo que me preocupa es que los cambios probables vengan con tan poco tiempo que se lleve a cabo la justa, porque hoy los atletas se encuentran en incertidumbre, sin saber cuál será el proceso competitivo para el cual asisten todos los días a entrenar varias horas al día. ¿Ustedes qué piensan?

Facebook: rotterjm
twitter@jmrotter