Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Al 2016 se le recordará en el deporte de alto rendimiento como el año de los escándalos, más que de los resultados, sobre todo ahora que al mismo cierre del 2016 se le suma la detención y formal prisión para el presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo, Antonio Lozano. Problemas entre organismos nacionales e internacionales, participación de atletas sin bandera e himno, amenazas de sanción, multas por la forma en que apoya la afición, más multas por malos manejos administrativos de las federaciones, entre otros casos y situaciones. Este último acontecimiento, el encarcelamiento de Lozano, abre de nuevo el debate sobre la imagen de los dirigentes deportivos en el país, algunos con sobrada ambición y deseos de poder, que los han llevado a corromper los principios fundamentales de su liderazgo; por supuesto sin que esto sea una generalidad, pues conozco y reconozco a muchos dirigentes deportivos con legítimo interés en transformar y hacer transcender su responsabilidad en el desarrollo deportivo.

Brindar certeza en el uso de los recursos otorgados es responsabilidad de la autoridad, en este caso de Conade, como parte de sus propias reglas de operación, con temporalidad para comprobar los gastos y recibir nuevamente apoyos o subvenciones. Limitar, reducir o simplemente no otorgar recursos, por la falta de comprobación de atletas, entrenadores, directivos o federaciones, sin duda tiene un efecto negativo en el desarrollo competitivo, es por ello que pocas administraciones se han atrevido a decisiones como las que estamos observando. Soy partidario de la conciliación como estrategia para resolver los conflictos; sin embargo, reconozco que gran parte de las organizaciones del deporte nacional se han enquistado en posiciones de confort y displicencia, responsabilizando solo al gobierno, tanto federal o estatal, de garantizar los recursos necesarios para el desarrollo y si éstos faltan, de los resultados, algo así como: 'Si nos va bien, es gracias a la coordinación, si nos va mal, es porque la autoridad no dio los recursos'.

Con solo unos días para iniciar el 2017, espero que las experiencias del año que está por terminar, sirvan para enfrentar de mejor forma los retos que se presentarán en el deporte competitivo en todos sus niveles. México tiene talento de sobra y son muchas las muestras que con ganas y trabajo coordinado de gobierno, iniciativa privada y la sociedad civil, los resultados pueden estar al más alto nivel. Deseo que todos vivamos un mejor año en 2017 y que nuestro deporte sobresalga en todos los escenarios. ¿Ustedes qué piensan?

Facebook: rotterjm
twitter@jmrotter