Juan Manuel Rotter

Reflexiones sobre lo sucedido en Kazán

Aprovecho el espacio en el que semana con semana La Afición me permite expresar mi opinión, para extender un punto de vista sobre el reciente escándalo en el deporte mexicano, relacionado con la inscripción de la representación de la natación en el Campeonato Mundial que se llevó a cabo en la ciudad rusa de Kazán.

Sigo sin entender la verdadera razón por la cual se quiere continuar engañando a la opinión pública del error que se cometió; más aún cuando la Federación Internacional declaró que no habrá sanción alguna para México.

Bien por esa gestión, qué bueno por los atletas y la misma organización, pero seguir insistiendo que en el actuar hubo autorización y que además es un proceso administrativo, permitido también a otros países y no solo a México, raya más en la incapacidad para aceptar errores, asumir consecuencias y generar acciones para que no vuelvan a suceder.

Lo primero que haría falta aclarar tiene que ver con la razón por la que no se inscribió a esos nadadores en la Universiada Mundial en Corea, evento principal al que habían calificado en el proceso selectivo.

Lo segundo tendría que ver con la razón por la cual dejar fuera del Campeonato del Mundo a los nadadores que sí habían realizado las marcas establecidas y cuya participación hubiera sido muy productiva, al ser ellos los primeros candidatos a representarnos en los Juegos Olímpicos el próximo año en Río de Janeiro.

Y por último, cuál es el privilegio que tiene México para recibir una autorización de la Federación Internacional, que a todas luces transgrede el sistema de calificación expuesto de manera formal y muy explícito para todas las naciones afiliadas a esta federación en su portal de internet; por lo tanto es público para todo mundo.

Las afirmaciones expresadas por parte de Kiril Todorov para mí son falsas, buscando apoyarse en el espaldarazo que le dio la FINA para no ser sancionado y en el propio puesto que ostenta como vicepresidente del Comité Técnico de Natación, tomando el argumento de masividad como su bandera, que es muy diferente al de universalidad y me explico: no es lo mismo que todos los países tengan la opción de una representación sin la obligación de dar las marcas B (un solo nadador por evento) o A (dos nadadores en el mismo evento o prueba).

Sin embargo esta posibilidad esta topada a un máximo de dos nadadores hombres y dos mujeres, no 13 como fue en el caso de México, buscando no sobrepasar los 900 nadadores en el evento en general.

Para la FINA aceptar de manera formal y escrita una autorización en ese sentido crearía un precedente muy difícil de limitar en el futuro para aquel país que tome el Mundial como evento de fogueo para sus nadadores, de la misma forma que para la Federación Mexicana de Natación, a partir de ahora será imposible exigir veracidad en sus tiempos tope a los Campeonatos Nacionales, pues se predica con el ejemplo y más de una Asociación querrá hacer lo mismo.

Es tan exigente la FINA en que los tiempos sean reales, que éstos deben hacerse en eventos avalados, con jueces certificados y con el respaldo de envío de las memorias generales del evento en donde los nadadores realizaron los tiempos, supongo que nada de eso sucedió para México, qué privilegio.

De unos meses a la fecha un grupo de exnadadores, algunos olímpicos, hemos expresado la preocupación por la situación actual de nuestro deporte, de manera directa ante la Federación, incluyendo su presidente y las personas que operan, con el legítimo interés de que los atletas tengan mejores condiciones y posibilidades de ser protagonistas.

Seguiré escribiendo constructivamente mis opiniones en los medios a los que tengo acceso, incluyendo las redes sociales. 

 

Facebook: rotterjm

twitter@jmrotter