Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Ahora que la Olimpiada Nacional cambió de fecha, de abril y mayo a julio y agosto, en algunos deportes seguramente cambiará la estructura de competencias en lo que se conoce como temporada deportiva, dentro del ciclo olímpico, pondré como ejemplo la natación, que en este momento está llevando a cabo la Olimpiada Nacional y el Nacional Juvenil, como parte del nuevo esquema presentado por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), con presencia de los mejores nadadores del país; sin embargo, hace un par de semanas la federación nacional organizó su Campeonato, con el que tradicionalmente cerraba temporada, con una participación muy reducida de los mejores atletas de la especialidad, derivado del cambio de fechas. Siendo lo anterior lo que habrá de modificarse y cambiar la planificación del entrenamiento y competencias, teniendo como prioridad la Olimpiada; en principio, por la relevancia que tiene para los estados el evento y por consiguiente los apoyos que se generan en los deportistas. Mantener el Campeonato Nacional en las fechas que se llevó a cabo este año, sería demeritar la calidad que debe prevalecer en el evento, por lo que espero que la Comisión Técnica de este deporte pueda hacer los ajustes necesarios privilegiando el desarrollo sobre el aspecto administrativo, aunque hoy se deba considerar éste último por la oportunidad de la inversión y recursos destinados al programa más importante deportivo en el país, la Olimpiada Nacional.

B es la letra que causó tanta controversia en últimos días en la natación, lo anterior derivado que la Federación Nacional buscó por medio de oficios y boletines de prensa la aprobación del Comité Olímpico Mexicano para que los nadadores que lograron la marca B de la Federación Internacional y que entraran en la lista final de la misma, pudieran participar en los Juegos de Río. Más allá que el COM no lo aceptó y se mantuvo firme a que solo serían marcas A, aun hoy no se sabe si habría algún atleta calificado por esta vía, porque no existe información al respecto; sin embargo, de existir esa posibilidad, lamentaría que no se haya considerado y que algún atleta de otro país disfrute de ese derecho ganado con gran esfuerzo y nivel, porque si de algo estoy seguro es que todos los deportistas que superan los procesos de calificación internacional merecen participar por su alto nivel competitivo.

Con 124 atletas es como al parecer terminará la conformación de la delegación mexicana para Río, un número superior al que se esperaba por parte de las autoridades hace unos meses, donde se llegó a dudar que hubiera más de 100. Espero que también se superen las expectativas de medalla y que los atletas potenciales alcancen su mejor forma deportiva durante los Juegos y se sume una buena cosecha, que desde mi punto de vista serán mínimo tres y como máximo se puede igualar lo hecho en Londres con siete. ¿Ustedes qué piensan?

Facebook: rotterjm

twitter@jmrotter