Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Apenas pensaba qué incluir en mi colaboración cuando leí por redes sociales la noticia del cambio de mando en la Conade, donde Alfredo Castillo entra en lugar de Jesús Mena, a solo una semana de iniciar uno de los eventos más importantes del organismo y que mueve a más atletas en el país, la Olimpiada y Paralimpiada Nacional, que se llevará a cabo en Nuevo León, principalmente, con subsedes en Jalisco, Guerrero, y la Paralimpiada en Querétaro. El miércoles se llevó a cabo la Junta Técnica Nacional con la presencia de los institutos del deporte, las federaciones y los comités organizadores, siendo en esta reunión que Jesús Mena en su mensaje lanzó una reflexión acerca del futuro del máximo evento nacional para el desarrollo deportivo, y que forma parte del Sistema Nacional de Competencias, ya que ha seguido creciendo y los costos para el gobierno federal, como para los estados sede y los mismos participantes son importantes, sin que eso quiera decir que son mal invertidos.

 

Blindar la Olimpiada Nacional y el seguimiento a la preparación de los atletas potenciales y seleccionados a Juegos Panamericanos, deberá ser la primer tarea del nuevo director de la Conade, mientras organiza su gestión, pues la primera inicia ya en solo una semana y para la justa continental se empiezan a definir los seleccionados, mismos que requerirán que fluyan los apoyos para garantizar su mejor preparación, para obtener los mejores resultados posibles, pues los que menos deberán sentir los efectos de un cambio deben ser los deportistas. Seguramente habrá movimientos en el equipo que hoy maneja las diferentes áreas principales en el organismo rector del deporte; sin embargo, espero que sean paulatinos y no todos de un jalón, pues de ser así, habrá efectos muy negativos en el corto plazo.

 

Con la designación de Alfredo Castillo será la segunda ocasión en la historia de la Conade en que un político de profesión, deportista y seguramente apasionado al mismo, dirija los destinos del deporte en el país; el primero fue Bernardo de la Garza, quien en su momento también fue cuestionado por los medios y el mundo del deporte mismo. Quizá el mismo Bernardo abrió la puerta a permitir otro perfil de que se venía manejando, con deportistas destacados o empresarios en el medio, reconocidos, como lo fueron Raúl González, Ivar Sisniega, Nelson Vargas, Carlos Hermosillo y, recientemente, Jesús Mena. En los estados es una práctica común ver a políticos dirigiendo el deporte, pero solo se había dado una vez a nivel federal, así que habremos de darle el beneficio de la duda y esperar sus primeras acciones. Lo que sí espero de manera personal, es que le den libertad de acción, situación que ya no tuvo Jesús Mena en los últimos meses de gestión. ¿Ustedes, qué piensan? 

 

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