Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Aún siento mucho la pérdida del Campeonato Mundial de Natación para Guadalajara en 2017, reconozco que me ilusionaba tener en México a lo mejor del mundo de las disciplinas acuáticas y que creí que se podía salvar; sin embargo, no fue así y habrá que superarlo, lo cierto es que algo bueno trajo y fue que la Secretaría de Educación y la Conade aprobaron los eventos internacionales que ya se tenían programados y no habrá más cancelaciones, manteniendo la política planteada en el presente sexenio de hacer de México sede de grandes eventos deportivos, misma que celebro y apruebo, aunque hay voces que no comparten y están en contra. Sin duda hay grandes beneficios al ser organizador de eventos de clase mundial, lo importante es tomarlos como el principal objetivo y garantizar sus efectos al desarrollo del deporte que se trate; de lo contrario, se habrán desperdiciado y tendrían poco impacto, como es cierto que ha sucedido.

 

Brindar apoyo como gobierno federal y los estados para la organización de eventos internacionales, sea éste, económico, en infraestructura o humano, es parte del modelo de éxito para asegurar el cumplimiento del objetivo antes expuesto; sin embargo, no debe ser el único para llevar a cabo el evento. El organizador, sea privado o una federación nacional, debe garantizar un alto porcentaje del total necesario por otras vías de financiamiento, sean por patrocinio u otros ingresos, con ello la viabilidad es mayor, por supuesto; en caso contrario, el factor riesgo se incrementa y un cambio de política eliminaría toda posibilidad de continuidad. Los ejemplos de éxito en eventos de clase mundial en México con continuidad en todos los casos son con un modelo mixto de gestión público-privada.

 

Consolidar una buena política pública en relación con la organización de eventos deportivos en el país requiere un compromiso bien planificado y que sea, sobre todo, coordinado entre el organizador y el gobierno, estableciendo quizá un monto máximo o porcentaje a respaldar sobre el total del evento, ya que hoy en día se contempla en casi todos los casos la totalidad del mismo, lo cual si bien garantiza su realización, fomenta poca labor hacia la iniciativa privada u otras fuentes de financiamiento. Creo que debemos trabajar más en la profesionalización de los gestores del deporte y que esto permita más eficiencia y eficacia en el proceso administrativo de los eventos deportivos a realizarse en la República Mexicana. ¿Ustedes, qué piensan? 

 

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