Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Asimilar la pérdida de un evento tan importante, como el Campeonato Mundial de natación, no será una tarea fácil en la comunidad acuática y en buena parte de la población que se había entusiasmado de tener en México a lo mejor del mundo en clavados, nado sincronizado, polo acuático, natación, aguas abiertas y hasta con los nadadores masters, más aún cuando se perderá además una gran cantidad de dinero por fianzas y por el pago de penalización, además de la mejor justificación para invertir en estos deportes buscando un desarrollo más acelerado que hubiera permitido pensar en un mejor desempeño en casa para los atletas nacionales. 

Buscar personalizar culpables me parece un error en sí mismo. He leído quien responsabiliza a los que desde un inicio solicitaron la sede, otros a la Federación Nacional y otros tantos al gobierno federal por reducir los recursos al deporte, y en específico a un compromiso tan grande ya establecido. En lo personal prefiero opinar refiriéndome a las instituciones, aunque soy consciente de que son dirigidas por personas, sin embargo, en éstas la responsabilidad de la toma de decisiones no necesariamente recaen en sus líderes o directores. El evento de origen lo impulsó el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, con el respaldo de la Conade y el aval de la Federación Nacional, con la intención de dar continuidad al equipo de trabajo que se había conformado para el evento continental, sin embargo, al disolverse y no formar otro de inmediato, con el que se pudiera trabajar en consolidar la inversión privada al proyecto del Mundial, se puso en riesgo de que a dos años de su realización, toda la responsabilidad recayera en el respaldo del gobierno, tanto federal como estatal, en donde nadie hubiera imaginado una restricción en recursos, cuando en los últimos años se mantenía una política abierta hacia los eventos internacionales.

Cuando la estructura del deporte mexicano depende tanto de los recursos etiquetados por el gobierno, suelen suceder estos temas por cambios en la política en el manejo financiero. El proceso de profesionalización de las federaciones deberá suponer mantener un modelo de gestión con inversión privada, haciendo valer los beneficios de organizar eventos deportivos internacionales. Lo que más lamento es que se pierda dinero, que bien requiere el deporte de alto rendimiento para elevar su potencial y ser más competitivos a nivel regional, continental y mundial, sin embargo, habría que reconocer que de no haberse conseguido una buena organización, la pérdida hubiera sido mucho mayor. En el deporte siempre duele perder, lo importante será saber la experiencia que quedará en esto para que exista una posibilidad en el futuro de poder ganar de nuevo. 

 

Facebook: rotterjm

twitter@jmrotter