Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Asumo que la edición 20 de la Olimpiada Nacional será un éxito en su organización, he podido estar cerca de la planeación del evento y puedo constatar que Nuevo León se está preparando con muchas ganas para recibir a los más de 20 mil deportistas que habrán de competir en cerca de 40 especialidades deportivas. Organizar un evento de tal magnitud es una tarea por demás complicada, lo anterior principalmente pensando en la logística que se requiere para hospedar, alimentar y trasladar a todos los asistentes a sus respectivas instalaciones deportivas para la competencia, ya que a diferencia de unos Juegos Olímpicos o Juegos Panamericanos, donde todo se concentra en una villa de atletas, aquí se considera la capacidad hotelera con la que cuenta la ciudad, algo similar a lo que se vivió en Veracruz con los Centroamericanos, por eso creo que en lo general salieron bien librados, hay por demás mucha experiencia con la Olimpiada Nacional. Sería interesante que se hiciera un análisis exhaustivo del impacto real en el evento, sobre qué indicador podría medirse el nivel de desarrollo alcanzado en el deporte competitivo gracias al evento. Asumo que es mucho pero creo que nunca se ha trabajado a detalle en ello.

 

Bien por 20 años de trabajar en la niñez y juventud de México a través de un magno evento como lo es la Olimpiada Nacional, evento al que se le pueden mejorar aún muchas cosas sin duda, y que requerirá pronto de una renovación exhaustiva para mejorar sus procesos de organización, así como de desarrollo técnico. Sin embargo, hoy es la base en la que federaciones nacionales y asociaciones estatales de cada deporte convocado, junto con los institutos deldeporte y la Conade, trabajan en coordinación para un objetivo común, aunque en ocasiones aún aparezcan intereses individuales, pero estos son aislados.

 

Cambiando de tema un poco, me agrada el cambio que está llevando a cabo el Estado de México en su estructura orgánica en el deporte, pasará de ser un instituto a una secretaría de Estado, en donde se promoverá además la cultura, me explico. Se creará la secretaría de Cultura y Deporte, formando parte del gabinete directo, lo que seguramente representará una mayor atención por parte del gobierno central. Si bien como instituto en teoría existiría independencia, lo cierto es que en la mayoría de los casos, dependen de Secretaría de Educación o de Desarrollo Social, donde no representaban una política pública prioritaria. Habremos de esperar si el cambio resulta ser exitoso, pero de bote pronto me parece que es una buena decisión. ¿Ustedes, qué piensan? 

 

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