Juan Manuel Rotter

A, B, C del Alto Rendimiento

Analizar las propuestas como jurado en el Premio Nacional de Deportes seguro no habrá sido una labor sencilla en este 2013, donde se obtuvieron extraordinarios resultados a nivel mundial con 16 medallas a dicho nivel; sin embargo, no todos pueden ser acreedores al galardón y cualquier resultado iba a resultar controvertido para algunos, por lo que en estas líneas expondré mi opinión sobre los elegidos. En relación a los atletas entiendo que el resultado se consensó en función del máximo logro posible, que fue el oro de Uriel Adriano en el taekwondo y las medallas alcanzadas por primera vez en la historia en especialidades como los saltos en atletismo y la gimnasia artística, para Luis Rivera y Daniel Corral, respectivamente, aspectos que me parecen por sí mismos relevantes y que avalan la decisión. No obstante, me deja un poco inquieto el hecho de que los otros atletas medallistas con mismos o similares resultados en cuanto al color de su presea no accedan al premio por culpa de la historia, cuando su esfuerzo actual está a la par de las circunstancias de ser uno de los tres mejores atletas en la elite mundial, pero entiendo que finalmente las reglas no permiten premiar a todos y los tres galardonados son dignos representantes del total de medallistas mundiales en este año. En lo personal así lo entiendo y prefiero tomarlo.

 

Básicamente donde tengo una opinión diferente es en relación a los premios de deporte profesional y del mérito deportivo, donde los galardonados tuvieron extraordinarios resultados; sin embargo, en el primero, el equipo varonil de baloncesto que ganó la medalla de oro en el torneo FIBA Américas, se asemeja al concepto histórico de regresar a competir en un Mundial después de 40 años, pero el resultado es continental y en un deporte golpeado por su administración en el pasado, pienso que lo debieron dejar crecer y desarrollar, antes de otorgarles el máximo premio que tiene el país en lo deportivo, ahora como galardonados tendrán una presión extra para sobresalir en el Mundial el próximo año, donde no será nada sencillo ser protagonistas, sin suponer siquiera que no lo serán. En el caso de Carolina Valencia es extraordinario su resultado, solo que bajo mi punto de vista para premiar a alguien en el mérito deportivo, siendo atleta activo, es extender a un galardonado más el Premio Nacional del Deporte, pienso que no es el fundamento o la filosofía del premio.

 

Confío en que el buen año que se tuvo en 2013 habrá de dejar la vara alta para un mejor 2014, al tiempo.

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