Reseña

“Donde la vida no vale nada”

Al irrespetuoso autor se le ocurrió afirmar en “Caminos de Guanajuato” que ahí, “la vida no vale nada”. Como la vida es tan sagrada y sublime, igual de cruel y despiadada, el asunto es que ir a León, siempre ha sido complicado. En este torneo, dos equipos lo vencieron en su feudo: Pachuca y Pumas. Por lo tanto, si ya sucumbió en su casa dos partidos seguidos, se le puede ofrecer cierta oposición digna, y capaz de vencerlo otra vez.
Seguirle la pista a cualquier campeón del futbol mexicano de los torneos cortos se convierte en un ejercicio de admiración en ambas direcciones. Hay quienes fueron campeones y al siguiente torneo se adueñaron del liderato general, caso América y Monterrey. Pero otros, como Pachuca, han dado lástima. Hoy el campeón vigente es el lugar 11 y no ofrece credenciales confiables. Pareciera que él mismo se aplica la expresión de “la vida no vale nada” porque culminaron sus aspiraciones con el campeonato.
Pensar que el campeón pierda tres partidos seguidos en casa, es inconcebible, pero factible. Le corresponde al Santos ser descarado, que le importe poco la vida en Guanajuato, se sublime como inspirado anda, y le dé un buen susto al campeón en su cueva. Para ninguno de los dos será válida la excusa de La Libertadores. La están jugando bien, se les detecta pluralidad de intenciones y han ofrecido agradables comportamientos. Eso hace suponer que mañana, los dos verdes, se pondrán de acuerdo para agradar.
Se supone que la rotación de jugadores laguneros puede darse pero no de manera drástica. Hay suficiente confianza en el plantel porque su momento es idílico. No cualquier equipo se atreve a compartir buenas actuaciones y loas conseguidas en tres semanas. Todo febrero ha sido maravilloso para Santos con 4 triunfos y un empate sin derrota. ¿Será capaz de continuar así, valiéndole poco quién sea su rival? Es un gran momento de verdad y de seriedad.