Reseña

El “verbo azul”

El equipo capitalino, tradicional y enigmático, arrastra males históricos que parecen estigmas infiltrados. Tan burlesca ha sido su trayectoria que su nombre (el sustantivo que ostenta) lo han convertido en verbo.

Algún enfadoso, inventó el verbo “ Cruzazulear” y todos sabemos lo que en nuestro país, significa. No se necesitan explicaciones. En este momento, importa o no su “Jefe” que dice saberse todas de todas, y las que faltan.

Lo ha perseguido la mala suerte al grado de no haber podido ser campeón, nunca. Y con Cruz Azul, menos.Finalistas un día del primer semestre del 2008, Cruz Azul y Santos entusiasmaron al país. Ambos sub campeonísimos (más los defeños) y con ello aportan argumentos para sellar parte de su grandeza, porque llegan a la final, sólo dos, se pierda o se gane.

El quinto lugar contra el sexto, hace del cotejo de mañana algo muy atractivo en el papel y en la charla. Veremos si son dignos de ofrecernos lo que sus posiciones nos indican.

En caso de perder los laguneros, pueden terminar en octavo sitio, lo cual, por lo pronto no acarrearía maleficio.Pensar en Cruz azul es tener que evocar e invocar a “Gato” Marín, Zamora, Hermosillo, Pintado, Héctor Esparza, Lupillo Castañeda, Marañao, Alemao, Adomaitis, Nico Ramírez, Benjamín, Diego Latorre, Luis Fernando Tena, Olaf, Patricio Hernández, Scoponi, Siboldi.

¿Le seguimos; o es mucho echar para atrás el calendario? En honor al 5 veces campeón en torneos cortos y al sólo una vez campeón en las 39 competencias semestrales, se desea que el compromiso de mañana sea eso, un verdadero compromiso.

Dicen los que no saben, que rayan en lo grotesco y hasta ridículo, que “jugarán cada partido como una final”. Se les suplica que no sea como la final contra Querétaro que los verdes perdieron 3 a 0, tan sólo en el primer tiempo. Ni tampoco como la final entre Pachuca y San Luis, o como la del mundial 94 entre Brasil e Italia.

Es necesario saber colocar las palabras en su exacta y seria dimensión. Con que jueguen para su propio equipo, no contra su institución, con calidad, comprometidos y asertivos, haciendo sinergia, con eso basta para que agraden.

Dicen los que no saben que Zubeldía sólo tiene una duda para la alineación inicial. Pero la duda no es Diego, su consentido paisano. Boludo…!