Reseña

La trascendencia del mundial

El deporte que más se practica en el mundo, es el futbol. De esto no hay duda. La FIFA se jacta con algo de razón de tener más asociados que otros organismos internacionales. Ante esta realidad y la magnitud de seres humanos en el planeta tierra que tienen en el futbol una forma de diversión o hasta de vida, la celebración del mundial es algo excepcional, único. El evento atrae.El continente asiático, poblado a más no poder, parece no estar muy interesado en el asunto. Los norteamericanos y canadienses, suelen no prestarle atención. El mundo árabe, se equivoca si hace alusión al tema. El mundo del mundial es significativo. Es fiesta, es política, diversión, espectáculo, atracción, discusión, molestia, gozo, placer, viaje, compras, enriquecimiento, empobrecimiento.La trascendencia del mundial es coquetearle a la vida. Su trascendencia es multifacética porque muchas dimensiones de la vida intervienen. Se entonan los himnos antes y durante, porque pareciera que es la patria la que está en juego. El nacionalismo se vibra de otra forma. La organización rectora ha ensuciado a la pelota pero parece que a todos les agrada tal situación porque los intereses económicos han rebasado, y por mucho, a lo deportivo.Ya nos acostumbramos a que así sea. Aunque el tema central (en apariencia) sea el futbol, se deja a la deriva para que otros ingredientes intervengan. La belleza, el colorido, la derrama económica y las manifestaciones de júbilo son especiales en un mundial. ¿Cómo entender este fenómeno? No tiene clara explicación. Simplemente existe como ente purificador de la existencia que provoca de todo y a todos. Genera vida, desilusiones, tristezas, algunas veces suicidios, pero tonifica al ser humano y al maravilloso mundo que lo sigue.