Reseña

La tragedia del descenso

La Laguna conoce, lo que significa la tragedia del descenso. Imposible comparar a “Nené” (antiguo gran jugador de la UdeG) con Crosas.

Pero las similitudes se aprecian. Se le comprende a los Leones Negros su momento tormentoso, como también al Puebla. Nadie de buena voluntad quisiera estar en sus condiciones porque alguien malvado y perverso inventó el descenso como calamidad del futbol mundial.

Los 4 grandes deportes de los norteamericanos (basquetbol, beisbol, su futbol y el hockey) no tienen descenso, y son exitosos en ellos.No sé por qué el futbol soccer mundial contempla, aplaude, goza, sufre y hasta festeja el descenso.

Para los capitales privados (caso del Puebla) sostenerse en el máximo circuito, es muy complicado. Las experiencias que en casa hemos tenido nos obligan a ser considerados con los dos rivales que en turno estarán por acá.

Es muy fácil tener memoria y comprender el momento histórico, de suplicio, que UdeG y Puebla viven.Recordemos los sufrimientos aritméticos que toda La Laguna hacía cuando se trataba de la salvación del Santos, compitiendo contra el desprotegido Querétaro. Aquel Clausura 07 fue la mayor oportunidad para tocar la humildad, conocer el arrepentido y convocar a la unidad.

En la famosa jornada 17, al santista de sangre verde, le interesaba mucho más lo que en el Estadio Jalisco sucediera, esperando que Atlas no fuera vencido por los queretanos, a lo que hiciera su equipo ante Cruz Azul. Esas vivencias las tenemos en la piel.

Por lo tanto, conocemos a ciencia cierta de qué lado sufre hoy UdeG.Recibir a ambos candidatos sin elecciones en puerta, llega a ser un privilegio, de ésos que poco se disfrutan. Los universitarios son parcos para anotar.

En sus 31 partidos de la temporada, sólo en uno de ellos (Tigres) pudieron hacer 2 goles. Entre nada y uno, es lo que han hecho en los demás compromisos. Los locales no deben tener problemas para superar a los desnutridos leones sin hacer a un lado la fatal tragedia que encierra y significa el descenso.