Reseña

No es tiempo de reproches ni de abandono

El pésimo torneo de Santos reclama calma para la toma de decisiones, paciencia para pensar con inteligencia lo que se deberá hacer, tranquilidad para no cometer errores peores porque los “refuerzos” (en caso de llegar) deberán aportar mucho y rápido.

Hay muchos responsables, y hasta culpables. Reconociendo esto y “otras cositas” más, la reingeniería puede suceder. Vuelvo a repetir que no es tiempo de reproches ni de abandono, pero urge un cambio en  los resultados. Contra Chivas pueden empezar pensando en mayo del 2017.

Debo entender que no es fácil regresar a los éxitos (vía la oficina) porque muchas veces, éstos, vienen acompañados de contingencias e imponderables fuera de control y más afuera de la planeación.

El León campeón, habiendo sido lugar 8 en Clausura 14 con Matosas al frente, y el Santos también campeón en la posición 8, con Pedro, fueron campeones sin proponérselo, de chiripa, sin buscar tal título por el camino de la rehabilitación.Es necesario entender lo incómodo que se le avecina a Santos.

Los intentos se harán, con mucho o escaso dinero, pero los resultados no están sobre la mesa de la oficina, como si sólo se tratase de agarrarlos. No; así no opera el futbol. Los resultados raros suelen suceder, debido a la alta competencia que existe. Encontrar damas guapas en una colonia pobre, es más fácil que reconstruir algo.

Es necesario volver a fascinar pero como los actuales 14 puntos sólo descubren migajas, ser optimista por costumbre, puede resultar pernicioso.La lujuria del campeonato, como pecado, trajo rápido castigo. Ante éste, se debe actuar bajo plena conciencia pensando nada más en el campo de juego. Lo externo al futbol, podrá ayudar pero no traerá victorias, ni puntos.

Por lo tanto, sin revanchas mal habidas pero también sin descuidos programados, no se debe reprochar ni abandonar la causa.

Es tiempo de mayor unidad. Si la novia está fea, no le digas que está fea.