Reseña

…“ Como si supieran…”

Al medio tiempo, anoche en Montevideo, Santos merecía ir ganado porque tuvo control del partido con toques finos, encaraba y superaba. Llegaba fácil a los límites del área rival pero no ofendía como actuaba. Le pegaron cuantas veces quisieron, los mal trataban pero en el campo dominaban. El portero uruguayo tuvo algo de trabajo, y a cambio Oswaldo sólo recoger facilidades. Al salir al segundo tiempo, Santos salió al campo muy pronto y Peñarol usó la estrategia antigua de intentar desesperar. Era el presagio de que lo bien hecho en el primer tiempo, tendría su premio.
Santos siguió jugando muy bien, hasta mejor, tocaba y tocaba, la tenía y no sabía qué hacer con tantas facilidades. No podía quedarse sólo en esfuerzo conmovedor lo que intentaba y hacía. Y apareció la magia del gol pero con un nativo (Lacerda) para gozar más los laguneros, para disfrutar el urugayo y para desconsuelo de la casa. Todo el Santos jugaba como si supieran. Y saben pero lo habían escondido. Para cerrar el tema y la hazaña, el otro gol fue del otro lateral. Vaya calamidad para los de negro y amarillo.
Como si supieran anotar los que la metieron porque hasta con cierto lujo y gala consiguieron su merecido. Se les felicita y aplaude a todos. Ribair se acordó que estaba en su casa y actuó muy bien, fajándose. Pedro no estorbó y eso funcionó también. Cabe señalar que el Peñarol de anoche sólo es marca e historia. Deja jugar al rival de manera tranquila, no presiona, no estorba en los espacios precisos y no sabe reducir su cancha. La casa, a la ofensiva fue un fracaso total. Se le comprende su edad avanzada pero se le recuerda que la competencia es seria.
Felicidades a Santos por su gran triunfo que abre la vía para ya pensar en calificar. Jugaron como si supieran porque si los goles fueron de jugadores inesperados por su posición, más inesperada fue la victoria. Sólo falta que se atrevan ganarle al León el sábado.