Reseña

Se suma y se multiplica

Dos, tres, cuatro o hasta cinco grandes intervenciones de Guillermo Ochoa, más un trabajo defensivo lleno de enjundia, y algún acercamiento salpicado de esperanza, tienen a México con vida e ilusión, para pensar en la calificación a octavos de final. Brasil mostraba más molestias que virtudes cuyos desaciertos avisan que sus aspiraciones para poder ser campeones del mundo, no presagian eso. Empatarle a la casa, con dignidad y sin recibir gol, enseña algo interesante.Al minuto 56, los verdes vestidos de rojo eran dueños del juego. Al 60 el dominio era absoluto pero la llegada no era clara. Los amarillos que deben estar dudando de su equipo, hacían lo mismo de su juego anterior. Mostrar entusiasmo, sin idea de cómo hacerle. Para México, el punto es suma y multiplicación a la vez. ¿Por qué; cómo? El empate avisa que volver a empatar, en su tercer juego, le da garantía de calificar; y esto es multiplicar ilusiones y esperanzas.No haber recibido gol, no perder, haber jugado bien, y mostrarle algo al mundo en la casa del anfitrión, es señal de algo más que una simple suma. El ánimo debe estar más en alto, nada parecido al de Uruguay o España. Se tienen 4 puntos en espera de otro partido de su grupo pero es como tener 20 porque la suma, multiplica, eleva a otra dimensión y potencia, lo que ayer se consiguió.Pensar en calificar está en manos propias, no ajenas. Eso multiplica todo porque la suma de un punto, adquirió otro valor. No sucumbir ante el tan pronosticado futuro campeón, en la casa de Brasil, es un logro que viste y permite reoxigenar el ímpetu. Nunca antes un empate había sido otra operación aritmética a la vez porque la motivación crece e inyecta nueva energía. La sensación de peligro ha quedado atrás. Ahora a pensar en las conquistas nunca logradas.