Reseña

La suerte anticipada del campeón

Es costumbre aceptada detectar al final de un torneo que el campeón en turno necesitó de ciertos momentos que le facilitaron levantar la copa. Anticipadamente, poco a poco, pero semanalmente, Santos está recibiendo del futbol, no de los árbitros ni de otro tipo de decisiones, ciertos beneficios que entran a la categoría de “la suerte del campeón”; en esta ocasión, desde antes de iniciar la liguilla.
Puede o no alcanzar para ser considerada “suerte del campeón” pero al menos presenta ciertos rasgos que conducen a poder pensar en eso. Repasemos algunos ejemplos y jugadas, donde también interviene atinadamente Oswaldo, pero predecir el gol en contra estaba más cercano que no considerarlo, como a la postre fue, y por eso “la suerte anticipada del campeón”, tan necesaria en todo momento.
América generó lo suficiente para estar arriba en el marcador tres a cero. En Morelia, se le ocurrió a Riascos hacer un tiro, dentro de los diez minutos de juego, que pegó por partida doble en ambos palos pasando de lado a lado por toda la raya de meta. Pumas tuvo en Dante López un regalo de Figueroa, frente a Sánchez que debió ser gol. Pachuca, que empezó ganando y luego se quedó con diez hombres, fabricó una inmejorable situación para su segundo gol. Antier, “Chelito” Delgado perdonó generosamente frente a la portería.
Este es un breve recuento de daños que termina siendo de beneficios. En cualquier otro equipo puede haber semejantes acciones, pero insistiendo en la fortuna agradable que a Santos se le ha presentado, va pintando un cuadro gracioso como para asignarle cierta etiqueta, peligrosa e incómoda, pero virtuosa y meritoria. En nuestro país, iniciando la liguilla, cualquiera puede ser campeón. Todos sin excepción, han requerido de circunstancias a su favor, no fabricadas por ellos mismos. A Santos, anticipadamente, le han llegado dichos obsequios para que aspire a ser campeón y se lo proponga..