Reseña

Como siempre; maravillosa liguilla

Nuestra liguilla es algo esencial en el futbol mejicano. Es un protocolo elegante que debe cumplirse. Tiene un sustento lleno de emocionalidad pues provoca algo diferente. Hoy no hay novedad a partir de lo sucedido en la “ida” de Cuartos de Final. Siguen vivos los mejores. Cruz Azul, cual su costumbre, se quedó. Conocemos las liguillas, se saborean, hacen sufrir y también gozar. Inspiran, son benditas, odiadas, obscenas, pecaminosas, atractivas, geniales y maravillosas.
Bienvenida la liguilla plena de adrenalina y hermosos goles. Se lucieron todos, hasta los perdedores, excepto los cementeros. Eso es lo que encanta y fascina. El boleto al mundial es el nuevo adorno de la liguilla. Es el gran regalo envuelto con precioso moño. Volvemos a tener algo que nos adorna cada semestre, que nos distingue, como Peralta se distinguió anoche, como Quintero la volvió a meter por partida doble, como Romo del Querétaro se apareció otra vez.
La liguilla es como el matrimonio. Es un evento que atrae a todos (más a los que siguen vivos) y luego decepciona a muchos porque normalmente la obscenidad envuelve a esta hermosa etapa después de celebrar 17 jornadas. ¿América campeón? Por más méritos que tenga será demandado en los tribunales del infierno. ¿Campeón el sub líder? El número 2, tiene el apuro de serlo por tercera vez consecutiva. Eso alerta, no desanima pero genera cosquillas. León desea imponer su ley en la selva obscena de la liguilla.
Cruz Azul estuvo dispuesto al fracaso. Tigres se comió su ilusión. Querétaro intentó de más. Morelia confió en su inexistente experiencia que confundió con antigüedad. América le saca brillo a su momento. Toluca (dicen los que saben y también los que no saben) que será el gran ganador por enigma de la numerología. La reflexión es la siguiente: ya en dos ocasiones pasadas, cuando América ha sido campeón, después fue uno y el campeón fue Toluca. Y Santos hizo lo suyo. Hasta Crosas puso pase de gol. Increíble, milagroso, misterioso, obsceno.