Reseña

El sábado, la estrategia tuvo nombre: Oswaldo Sánchez

La jactancia es parte medular de algunos miembros del actual Club Santos. En una ocasión del semestre pasado, una persona de adentro de la institución dijo que la estrategia la dictaba él, y era obligatorio seguirla al pie de la letra. El que no estuviera comprometido con él, iría a la banca. Pues bien; antier contra Atlas, la estrategia tuvo nombre y apellido, de un mexicano, nacido casualmente en la ciudad donde se dieron los hechos y debutado en el mismo estadio del partido. ¡Oh casualidad!Tres intervenciones muy destacadas, sobresalientes, “paradones” y de grandísimo nivel, brindó Oswaldo Sánchez, y con eso el equipo la libró, incluyendo al “estratega”. Espero le hayan reconocido eso públicamente al portero lagunero. De no haberlo hecho, es muestra de la arrogancia que invade a la organización. Se supone que la nueva contratación, Don Augusto César (cual César Augusto) pueda intervenir en algo para ubicar conceptos y poner a algunas personas en su lugar. Los engaños no generan buenos resultados.Si fue Rentería quien abrió la puerta del triunfo contra Toluca sin estrategia de por medio, ahora el que mantuvo el empate se llama Oswaldo Sánchez. Admitir esto es tan sencillo como volver a afirmar que este “tapatío” fue adquirido en diciembre del 2006 en una operación bestial, como lo dijera en aquel entonces el vendedor Vergara. Desgraciadamente existe alta desadaptación en algunas personal al interior del Santos, y a pesar de eso, el equipo es cuarto lugar general. Bendito futbol mexicano.El gol de Orozco contra Atlas fue gracias a un obsequio del rival que no forma parte de la estrategia. Tener en el campo a Calderón y a Cejas, de manera combinada, forma parte del diseño inteligente de quien decide, y esos jugadores, nada aportaron a la actuación y obtención del punto. Esa estrategia (mal parida) no genera resultados, tampoco atrae para apoyar. Por algo, la afición se está alejando poco a poco del equipo. Pero por favor, no culpen a la afición, ni la intimiden con frases vengativas. El sábado, la estrategia fue Oswaldo Sánchez.