Reseña

Los que querían y los que no querían

Todo está raro pero también todo está claro en el Club Santos. Dijo Pako, que hay jugadores que querían y los que no querían. Eso lo externó en el anuncio de su salida, despido, renuncia, separación o adiós, como quieran ponerle, para que nadie se moleste.

Tal situación indica que en la organización hay tres problemas muy serios con cáncer añadido. Los nuevos liderazgos perjudicaron a la institución porque el antiguo líder quiso que lo dejaran solo.

Pero el líder absoluto no lo soportó, se aguantaron poco, y adiós al nuevo liderazgo para que en ese preciso momento tomaran el mando los jugadores, los que querían o los que no querían. Conviene saber los nombres de los de un bando y los nombres del otro bando.

El vasco no permitió la insurrección, algo solicitó, entonces el líder absoluto prefirió a los que no querían. Prueba de ello es que dijo estar muy satisfecho con los extranjeros.

Así y en ese momento, dejaron de funcionar los nuevos liderazgos, el Club Campeón fue tomado por asalto, surgió una tercera camada de líderes, nadie sabía ni supo quién mandaba, ni de qué se trataba, y la conclusión llegó: Salida del supuesto líder más nuevo (antes de terminar el torneo) del recién llegado de la región vasca, para abrir el camino a una cuarta ronda de nuevos liderazgos.

Moraleja: no hay proyecto, ni visión, ni misión, tampoco objetivos.

Del Santos de ayer en Guadalajara…¿Quiénes eran los que no querían? Las dudas se abren.

Este escrito está confuso (lo admito) como rara, no clara y muy confusa está la situación del Club Santos. No es posible que un reportero eficiente, se adelante, avisando la salida del entrenador, al día siguiente se haga oficial, y otro día más, casi juegan perfecto. Se les propone que eliminen las palabritas “nuevos liderazgos” porque cualquiera toma el poder, y nadie es el responsable.

La afición noble, desea saber los nombres de los que querían y de los que no querían.

¿La podrán complacer?