Reseña

4 puntos

Los pequeños detalles de un juego van señalando aciertos pero también errores. “Chepo” se empeña en desdeñar a los eficientes. He aquí un pequeño detalle. Diego de Buen a la banca. La historia repetida otra vez desde Zubeldía. Ni modo; es el entrenador que hay. ¿De qué se puede avergonzar el partido de ayer? De no haber podido ganar con la holgura que parecía se podía dar.

En el infinito mundo de lo agradable del juego contra Veracruz, se abrió el marcador muy pronto en jugada que nació en el portero Orozco, y eso fue regocijante. Después ya ni supieron jugar al futbol, hasta que Rodríguez la volvió a meter. Hubo trágicos momentos, donde no avanzaba Santos ni por casualidad. La victoria otorga espacios para encender alarmas y también destacar lo atractivo, ser más reflexivo en lo que se decide, compartiendo responsabilidades.

El triunfo lagunero puede saborearse en silencio para dejar los cauces abiertos a una total incertidumbre hacia el logro de los 30 puntos. Se ganó, y basta con eso. Esto es irrefutable, irrebatible. Adelante, con las “3J” se pierden muchos balones porque no están adiestrados en el buen dominio ni mejor manejo de balón. Ahí se desperdicia mucho el esfuerzo colmado de entrega.

El equipo tiene voz, está vivo, apto para ofrecer mejores alternativas purificadas por los 3 puntos de anoche. Hay capacidad para mejorar pero se van a requerir momentos sublimes para ganarle a equipos más fuertes. Se aplaude el sentido de la exigencia para cumplir las promesas. El tiempo puede ser impaciente aunque lo mejor son los 4 puntos.