Reseña

Esa película ya la vimos

Si nos permitieran volver al futuro para ver qué sucederá, la película a la cual nos invitan a ver, ya la conocemos. Es el caso de Santos visitando al León. Si pudiéramos ver el juego que deberá celebrarse en marzo u octubre del 2020, cuando Santos visite a León, el guión de la película ya lo tenemos en nuestros archivos; sólo faltarán los personajes y algunos finos detalles. No hay razones creíbles para afirmar esto, pero sucede y volverá a acontecer.
No es el día del juicio final, ni tampoco es sólo regresar al pasado anticipando el presente para recrear el futuro. Es ya algo más que eso. Tampoco son extraterrestres apoderándose de lo que no es suyo, ni se trata de visitantes extraños. Un 4 a 0 en contra al medio tiempo, en la ciudad de las desdichas (dichas para ellos) es obra maligna en un planeta nuevo. ¿Alguien puede explicar con precisión tanta travesura repetida? ¿Hay quien tenga alguna duda al respecto?
La vida es reiterativa pero también se renueva. Aquí, se repite la misma historia que ya conocíamos y que el presente nos ha vuelto a traer a la memoria. Ya no se trata de futbol ni de estrategias o alineaciones con descansos otorgados. Tampoco es actitud ni capacidades disfuncionales. Es algo misterioso que vuelve a las andadas, y no con poco, sino con mucha ofensa y malos tratos. Una masacre al medio tiempo que ni las películas de terror son capaces de inventar.
Explíquenme por qué sucedió antier, sucedió en la liguilla pasada y aconteció en 1992. ¿Por qué? Lo mismo. La misma película. Insólito. Creación de los duendes malos que ni las hechiceras pueden descifrar, menos enmendar. Esto debe denunciarse para que ya no se repita. La realidad supera a la imaginación, y cuando esto acontece, todo lo imposible es de fácil hechura. Un destino junto a su pasado recurrente. Una verdad que parece mentira. Una realidad conocida pero despreciada. La misma película que ya nos habían platicado.