Reseña

De las palabras a los hechos

Para Santos, el actual torneo ha sido complicado, y se le comprende. Tomaron una decisión arriesgada, pensada pero no bien calculada y brotaron las consecuencias incómodas. “Sólo el que no decide, no se equivoca”. Ante esta cruel disyuntiva de la vida, los riesgos se corrieron y las trampas tenían que resolverse.

No ha sido así. Santos ha terminado del lugar 10 para abajo, en 8 torneos de 37 ocasiones. Es un número decente, hasta ejemplar. Casualmente, igual ha sido para América.

Esta vara para medir, sirve de algo porque indica lo bien o lo mal portado de un equipo a lo largo de los 37 torneos cortos. Hoy, contra Jaguares, las palabras deben sobrar, y que sean los hechos los que envíen el verdadero y sustancial mensaje. “Jugar cada partido como una final, y ganar 4 de los 5 partidos que restan” son promesas por cumplirse. Ante los hechos no hay argumentos ni defensa factible.

Es muy complicado resurgir casi de las cenizas, del lugar 14, para terminar entre los primeros 8. He aquí la encomienda sin palabras; con hechos.La característica destacada de diciembre para acá, ha sido la palabrería; más que en otras ocasiones. Si hay conciencia de las actuaciones y distinción de la retórica, de nada ayudan las palabras, promesas y deseos, si los 3 puntos no se quedan en casa. Los 5 rivales futuros, hoy no están en fase de calificación.

Pareciera sutil exigirle a Santos las victorias requeridas y prometidas.

Pero esos equipos, a lo mismo aspiran, o su desesperación por no descender (Puebla y UdeG) les inyecta otra causa más por la cual luchar.Para Santos, no ganar esta noche será desolación, y las siguientes palabras vacías aparecerán.

Serviría para enmendar muchas cosas, desde abril, para llegar a julio con otros nuevos liderazgos, no de personas, sino de conceptos e ideas claras. Ganar hoy, es el arranque de otra odisea, sinuosa y pícara que atraerá por sí sola. Pero sólo con hechos se logran los objetivos. Confundiendo con palabras bonitas, no llegan los goles necesarios.