Reseña

La obscenidad distingue a las Liguillas

Nuestra liguilla es algo esencial en el futbol mejicano. Tiene un sustento digno por la emocionalidad como ente existencial por todo lo que la postemporada significa. Conocemos las liguillas, se saborean, hacen sufrir y también gozar. Inspiran, son benditas, odiadas, obscenas, pecaminosas, atractivas, geniales y maravillosas. Bienvenida la liguilla de la adrenalina, la que inicia mañana porque está adornada con un viaje a Brasil que estaba en duda.
El boleto al mundial es el nuevo adorno de la liguilla. Es el gran regalo envuelto con precioso moño. A fines de noviembre y hasta mediados de diciembre, tendremos algo que nos sucede cada semestre pero ahora con mayor alegría, sorpresa y aliciente significativos. Estar en el mundial con la liguilla en puerta, es como cumplir años el día de la boda. Un evento como el matrimonio que puede atraer a todos y luego decepcionar a muchos porque normalmente la obscenidad envuelve al torneo que celebramos después de 17 jornadas.
Siempre suceden sorpresas agradables o fastidiosas; según sea el caso. En cualquiera de las 3 fases de la liguilla, nadie tiene su lugar asegurado pues el holocausto fue ofrecido a los dioses, y éstos, suelen ponerse exigentes a la hora del examen final. ¿América campeón? Por más méritos que tenga con todo y viaje a Nueva Zelanda, será demandado en los tribunales. ¿Campeón el sub líder? El número 2, no tiene credibilidad para serlo por tercer evento consecutivo. León desea imponer su ley en la selva obscena de la liguilla.
Cruz Azul está presente, contento pero muy dispuesto a fracasar como siempre. Toluca (dicen los que saben y también los que no saben) que será el gran ganador por enigma de la numerología. La reflexión es la siguiente: ya en dos ocasiones pasadas, cuando América ha sido campeón, después fue uno y el campeón fue Toluca. Y hasta ahí. Mi deseo ferviente es que haya obscenidad como añadido peculiar y único de todas las liguillas.