Reseña

El “otro y nuevo” Santos

Era necesario tomarlo en serio, y parece que ya lo hicieron. Los hechos semanales, desde fines de febrero para acá, venían avisando que algo no funcionaba.

El campeonato desvió la atención. Hoy se vive ya con preocupación y es conveniente ir pensando en un “nuevo y otro” Santos. No es tema de alarma; es asunto de atención minuciosa, delicada, como si se tratase de una fina cirugía. No se puede echar a perder tanto caudal de éxitos por más precaria que aparezca la realidad de hoy.

Es un nuevo momento para tomarlo en serio, bajo convicción determinante. La afición debe comprometerse más pero será necesario que la persuadan a que haga eso. No bastará la asistencia al estadio.

Es conveniente que la inviten con mejores modos y tratos a ir salvando la divisa que ya da avisos de empezar a desmoronarse. No queremos que suceda, no lo deseamos. Se advierte para que exista un plan de contingencia, generoso y acorde a la lógica.

Puedo asegurar que “alguien” ya está preocupado y por lógica, ocupado en el tema.

La bella retórica podrá ayudar (en segundo término) pero los hechos concretos para la gente y los triunfos en el campo, son las dos únicas manifestaciones dignas de ser consideradas como acciones que realmente ayudarán a fabricar un “nuevo Santos, otro” con el propósito de conservar la dimensión de grandeza que se ha labrado a lo largo de la muy atractiva historia.

No es duelo, es interés sostenido en permanecer a la altura de lo que se ha sido.Es tiempo de volver a empezar la construcción, tirando lo incómodo y echando a la basura lo no necesario. Hay muchas cosas superfluas que distraen, que no contribuyen a salir del atolladero pero existen y le dan importancia de más.

Es traer al presente el futuro, verse en profunda crisis y abandonar las prácticas modernas pero inútiles que a nada bueno ni nuevo llevan.

Es necesario hacer un fuerte frente común porque la encomienda para hacer un “nuevo” Santos, no es simple.